La historia, bien se dice, está escrita por los vencedores, y no por los vencidos.
En 1959 se publicó en Alemania un libro llamado Una mujer en Berlín. Su autora prefirió firmar como Anónima. El libro es un diario escrito entre el 20 de abril y el 22 de junio de 1945, en la ciudad de Berlín, y cuenta su experiencia como víctima de violaciones por miembros del Ejército Rojo.
El libro tuvo un rechazo total. La sociedad alemana no estaba lista para enfrentarse a lo que le había pasado catorce años atrás. Fueron los vencidos de la guerra y eso les mereció persecución, discriminación y castigo por parte de las fuerzas victoriosas.
Otro libro, Después del Reich del británico Giles MacDonogh, relata las atrocidades cometidas por las fuerzas aliadas y soviéticas contra la población alemana después de la rendición.
MacDonogh estima que tres millones de alemanes murieron tras el final de la guerra. Dieciséis millones de alemanes fueron desplazados de sus hogares.
Se estima que casi dos millones de mujeres fueron violadas en toda Alemania. Las violaciones fueron masivas y no discriminaban edad: niñas y ancianas también fueron atacadas. En 1946 y como producto de esto, nacieron alrededor de 200,000 niños, hijos de soldados rusos. El aborto se convirtió en una práctica médica común. Las enfermedades venéreas fueron epidemia.
Algunos campos de concentración fueron reutilizados y ahí se mantuvo prisioneros a un millón de alemanes. Muchos de ellos murieron de hambre, frío o agotamiento por los trabajos extenuantes a los que eran sometidos. Los sobrevivientes fueron liberados años después. Algunos fueron hechos prisioneros y llevados a la Unión Soviética. Leer más

