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Mapa mundi en tonos azules en el fondo. En primer plano, siluetas de personas en negro.

Literatura y movimiento

Las migraciones marcan los tiempos modernos como han marcado, de hecho, la historia de la humanidad. Los primeros habitantes del planeta fueron nómadas y aunque luego conocieron el sedentarismo, siempre hay quienes, por un motivo u otro, han continuado moviéndose, caminando, navegando, volando, huyendo, buscando, regresando, encontrando, reencontrando, descubriendo. El nomadismo pervive. Definir estos movimientos puede ser amplio: exilio interior, exilio forzado, migración económica, turismo, aventura. Los motivos para el movimiento son diversos como diversa es la gente y los medios por los que se ejecuta. Aviones, autobuses, vehículos, balsas, trenes, caminatas. Diverso es también el paisaje que se atraviesa, los riesgos que se corren. Pero algo unifica toda esta experiencia: el deseo del nómada por contarla, por darla a conocer. Puede ser como un testimonio de éxito; como una medida para prevenir de peligros a otros que estén por emprender la misma travesía; como una aventura que contar a los familiares y amigos; como un relato del asombro que provoca el paisaje y el descubrimiento; como una manera de comprender lo que se dejó …

Advertencias de la naturaleza

El pasado domingo 16 de abril por la noche, una intensa tormenta marcó el inicio de la temporada de transición de la estación seca a lluviosa en nuestro país. Las características del evento causaron un sinnúmero de daños a su paso, sobre todo en la ciudad de San Salvador. Vientos de hasta 30 kms. por hora, granizo y varios milímetros de lluvia, todo concentrado en 20 minutos, dejaron varias calles inundadas, daños a viviendas y edificios, y muchísimos árboles caídos. También cayeron varias vallas publicitarias a lo largo de la carretera Panamericana. Una de ellas, a la entrada del Plan de la Laguna, destruyó un vehículo. Otra de esas vallas, cuya base está colocada en medio de un pequeño mesón a la entrada de una colonia, obligó a sus pobladores a pasar la lluvia en el alero de una vivienda cercana. La valla, que en su parte superior tenía numerosas antenas, se dobló por la fuerza del viento y amenazaba con caer sobre el techo de las viviendas en su base.

Un plato lleno de torrejas hechas con dulce de panela. A la derecha, la esquina de una torreja sobre un plato blanco.

La comida como identidad

En esta Semana Santa que recién termina, me llamó la atención la abundante cantidad de comentarios negativos sobre las tortas de pescado, una de las comidas típicas de temporada. Los comentarios llamaban al platillo “comida de viejos” y que sólo a los “boomers” (el nuevo insulto etario de moda) les gustaba comerlas. Siempre he dicho que el gusto es subjetivo. Esto es cierto en referencia a muchas cosas, como la música, los libros, la vestimenta y, por supuesto, los alimentos. No a toda la gente le gusta el pescado ni algunas de sus preparaciones. Nadie está (ni debería estar) obligado a ingerir alimentos que no son de su gusto particular.

un grupo de piezas de juego a la izquierda y una de esas mismas piezas, aislada a la derecha.

Bullying: un problema de todos

A mediados de marzo de este año, los habitantes de Teotihuacán, México, se vieron conmocionados por la muerte de Norma Lizbeth Ramos, de 14 años. Lizbeth murió por trauma craneoencefálico, resultado de los golpes sufridos durante una fuerte pelea que tuvo con una compañera de clase. Dicha pelea fue la culminación del acoso escolar o bullying, que Lizbeth estaba sufriendo, debido a que el color de su piel era más oscuro que el de sus compañeras. En el video que se hizo viral en internet, se ve cómo la agresora golpea a la ahora fallecida, con un objeto que parece ser una piedra. Uno de los detalles más escalofriantes del video es que el pleito estaba siendo presenciado por varios compañeros de estudios. Filmaban y tomaban fotos con los celulares. Ninguno intentó separar a las muchachas, ni siquiera de manera verbal. Por el contrario, animaban a la agresora a darle “más fuerte”. Mientras la agresora golpea una y otra vez sobre la cara y la parte trasera de la cabeza a Lizbeth, pueden escucharse risas …

Portada de la página web de la Colección Virtual Salarrué. A mano derecha hay una pequeña foto del escritor, el resto es el texto de presentación.

Para conocer mejor a Salarrué

Desde hace un par de semanas, está a disposición del público la Colección Virtual Salarrué, un importante rescate documental de uno de nuestros artistas más emblemáticos. Dicha colección está alojada en el repositorio virtual de la Universidad Centroamericana José Simeón Cañas de El Salvador (UCA), donde también están alojadas otras valiosas colecciones. Esta recopilación es uno de los productos resultantes de un amplio proyecto de investigación, encabezado por el escritor salvadoreño Miguel Huezo Mixco, titulado “Intelectuales y el poder. Los roles públicos de Salarrué entre 1931 y 1944”. La realización del mismo fue posible gracias al apoyo del Fondo de Investigación Académica de la Vicerrectoría de Investigación de la UCA.

Ordenando la biblioteca

Aproveché las recientes vacaciones de agosto para arreglar uno de mis cuatro libreros. Tenía los libros puestos uno encima del otro sobre los estantes, pero no los había clasificado y ordenado. Estaban así desde hace casi un año, en que me vi obligada a mudarme. Falta de tiempo y de ánimo me hicieron posponer la tarea. Este librero en particular es el más grande que tengo. Los libros los pongo en doble fila para que quepa la mayor cantidad posible. Fui bajando y sacudiendo cada libro, al mismo tiempo que iba colocándolos en el suelo, en columnas, según la eventual clasificación que tendrían en el mueble (cuentos, novelas, psicología, historia, autores centroamericanos, poesía). En este librero también hay autores de los que tengo varios títulos3: Jorge Luis Borges, Marguerite Yourcenar, Juan Carlos Onetti, Yukio Mishima, Franz Kafka, Clarice Lispector, entre varios más.

Lo que callamos los peatones

Hace pocas semanas hubo un pequeño escándalo debido a la falta de acera en un recién inaugurado edificio. Para quienes solemos andar a pie, esto no fue novedad alguna. De hecho, podemos señalar múltiples situaciones existentes que complican la circulación de los peatones en el espacio público desde hace años. San Salvador no es una ciudad amigable con quienes andamos a pie. No sólo se trata de la falta de aceras. Hay aceras quebradas, que se encharcan y enmohecen con cada lluvia, que tienen agujeros profundos o desniveles que pueden producir accidentes o caídas graves. En algunas esquinas, se retiraron antiguas señales de tránsito, cortándolas desde la base pero dejando unos centímetros de metal, donde más de alguno se tropieza. Esto lo sé porque una vez, andando en sandalias, pegué contra alguna de esas bases cortadas y me hice una herida en el pie de la cual hasta me quedó cicatriz. Suerte que cuento con vacuna anti tetánica.

El cambiante panorama literario

Un estudio presentado durante el XXV Congreso de Librerías (celebrado entre el 22 y el 25 de junio pasado, en Madrid, España), afirma que el mayor problema que sufre la industria del libro es el exceso de novedades literarias. Según el mismo estudio, el 86 % de los títulos que se ofrecen en España venden menos de 50 ejemplares en todo el año. La velocidad a la que se van produciendo novedades literarias no permite que cada libro pueda tener el tiempo de exposición debida en librerías. A los pocos días, los libros pasan de la mesa de novedades a los anaqueles y a bodega, para dar cabida a lo nuevo. Los títulos que no muestran ningún movimiento suelen ser devueltos a las editoriales. Muchos de ellos irán a la trituradora para reciclar el papel y permitir tiradas de libros nuevos. Es una rueda de hámster que no se detiene.

La importancia del librero

Hace un tiempo, fui a una librería a comprar una novela llamada El amor es una droga dura, de la escritora uruguaya Cristina Peri Rossi. Cuando entré al lugar, me puse a buscarlo por mi cuenta en la sección de literatura de ficción. Lo busqué según el nombre alfabético de la autora. Al no encontrarlo, busqué por el título, pero tampoco tuve suerte. Estaba segura de que lo tenían porque la misma librería lo había anunciado, así es que tuve que solicitar ayuda de alguno de los vendedores.

Quiero mi cafecito yo

Desde hace cosa de año y medio, ha hecho su aparición en nuestra colonia un hombre necesitado. Siempre anda peludo, sucio, con ropa que le queda muy grande y que también está sucia. Suele cargar algunos bultos de no se sabe qué. Quizás carga sus escasas pertenencias y cosas que va recaudando en sus caminatas por la ciudad. Quién sabe. Cuando aparece en nuestro portón, se anuncia con un sonoro “buenos días” o “buenas tardes”, porque al tipo le gusta gritar. Quiere hacerse notar por una de nuestras vecinas en particular. “¡Quiero mi cafecito yo! ¡Quiero mi cafecito yo!”, grita a pulmón partido. Lo dice exactamente con esas palabras. Luego grita el por favor y otro montón de peticiones que dependen del horario en que aparece. Pide dinero para comprar pupusas si es la hora de la cena. Si viene a media tarde, nos recuerda que es la hora del cafecito y del pan. Si pasa a media mañana o cerca del mediodía, quiere un plato de comida. Algunas veces dice frases muy largas que …

La Callejera

Todo comenzó hace cosa de 5 o 6 años. Un día me asomé a la ventana que da a la calle de la colonia y vi a una gata tomando agua de la cuneta. El agua se miraba espumosa, es decir, parecía agua jabonosa, de alguien que estaría lavando algo. Bajé de inmediato a sacarle un trastecito con agua limpia. Ella, huraña, salió corriendo al verme. Dejé el traste en el patio frontal, con la esperanza de que lo descubriera y tomara agua limpia.

La vida interrumpida

¿Recuerdan los días iniciales de la pandemia, en el 2020? ¿Recuerdan la última vez que estuvieron en la calle, lo que estaban haciendo? ¿Recuerdan las calles vacías los días en que sólo se podía salir según el número de DUI? ¿Recuerdan el temor a contagiarse, un temor que se convirtió en angustia individual y colectiva? ¿Recuerdan el miedo a ser llevados a uno de los centros de cuarentena? ¿Recuerdan lo que hicieron durante el confinamiento inicial?