All posts tagged: El Salvador
En busca del silencio perdido
Hace casi seis años, cuando me mudé a vivir a la casa desde donde escribo esta columna, me arrepentí casi de inmediato. Ubicada a escasos metros de la Carretera Panamericana, el ruido del tráfico vehicular era intenso, día y noche, siempre. La casa vibraba mucho y el ruido era incesante. Un día la situación me desesperó tanto que me puse a llorar. Pensé que iba a perder la razón escuchando vehículos día y noche, sin descanso. Añoraba unas horas de silencio total, sobre todo en las noches, cuando el ruido me hacía difícil dormir. Sentí nostalgia por el canto de los grillos en la noche y por el canto de los pájaros al amanecer. Después de una semana, recordando que tenía firmado un contrato para un año de alquiler y lo mucho que me había costado encontrar una casa según mis necesidades, asumí que no había nada más que hacer que adaptarse. Cuando llegué a esa conclusión, también se activó algún mecanismo de defensa en mi cuerpo. El ruido vehicular pasó a un segundo plano …
Ricardo Lindo #EscritoresSalvadoreños
Hablemos, escuchemos
A inicios de septiembre de este año, a raíz de la firma de los Acuerdos de Paz entre el gobierno de Colombia y la guerrilla de las FARC, el escritor Héctor Abad Faciolince publicó un artículo en el periódico español El País, titulado “Ya no me siento víctima”. En dicho artículo, Faciolince habla a favor de votar por el sí en el referéndum que se llevará a cabo el próximo 2 de octubre, en el que la ciudadanía colombiana deberá responder, de manera positiva o negativa, a una única pregunta: “¿Apoya usted el acuerdo final para la terminación del conflicto y la construcción de una paz estable y duradera?”. El artículo comienza con un párrafo que me parece iluminador y que me permito transcribir completo: “Yo he entendido la historia reciente de mi país no a través de ninguna teoría, sino a través de las historias familiares. Cuando uno tiene una familia numerosa, la ficción es casi innecesaria: en una familia grande, todas las cosas han ocurrido alguna vez. Esas historias me permiten reflexionar sobre lo que …
Sentimientos encontrados
Tengo sentimientos encontrados en cuanto a la Ley Nacional de Cultura aprobada el pasado 11 de agosto. No soy la única que se siente así. Entre los colegas que trabajamos en el área cultural de este país no he visto reacciones de júbilo. Más bien, las reacciones han sido de indiferencia, escepticismo, cautela, decepción y hasta rabia. Dicha decepción es comprensible. Los gremios culturales y académicos de este país fuimos convocados en varias ocasiones por la Secretaría Nacional de Arte y Cultura del FMLN para discutir y analizar el anteproyecto de ley. Recuerdo la alegría contenida que teníamos los presentes en alguna de esas primeras reuniones, realizada en un hotel de la ciudad. Nos ilusionamos de nuevo con la idea de que en este país la cultura pudiera tomar un papel más predominante y que no siguiera siendo vista como un hobby de fin de semana o como la cápsula de entretenimiento en los eventos nacionales. También es comprensible que haya enojo y frustración. De los 281 artículos contenidos en la propuesta, sólo 108 fueron …
CMR: El insurrecto solitario
Ocurrió algún sábado de 1984, en la siempre calurosa Managua. Había leído en un suplemento cultural la conmovedora historia de una guerrillera salvadoreña que un día cualquiera, acaso presintiendo su muerte, anotó sus poemas en papel de cigarro para que un compañero los sacara del frente de guerra. Pocos días después moriría en un cruento combate en el cerro de Guazapa. La poeta guerrillera se hacía llamar Rocío América. Leí sus versos pero ocurrió algo: reconocí mis propios poemas, unos que había escrito pocos años antes pero que estaban guardados en el fondo de alguna gaveta y que no tenía la intención de publicar jamás.
¡Ali, Ali, Ali!
En El Salvador de aquellos años sólo había dos canales de televisión. Ambos transmitían un par de horas al mediodía y unas cuantas horas en la noche. Cuando los periódicos anunciaban algún evento internacional que se transmitiría vía satélite, el asunto causaba expectativa nacional. En un tiempo donde los únicos medios de comunicación eran la prensa escrita, la televisión en blanco y negro y la radio, la posibilidad de ver algo “en vivo y en directo” era lo más avanzado a nivel tecnológico que podía ocurrir. Mis padres no eran devotos de ningún deporte, pero ver una pelea del campeón de pesos pesados Cassius Clay era todo un acontecimiento. Por los periódicos sabíamos del boxeador que se autoproclamaba “el más grande”, sin ningún tipo de humildad, con toda la fanfarronería y grandilocuencia posibles. Los periodistas insistían en seguirlo llamando Cassius Clay, aunque éste ya se había convertido al Islam y se había cambiado el nombre a Muhammad Ali, para honrar al profeta de su nueva fe.
El futuro climático
Lo que hasta hace poquísimos años era una amenaza incierta, se ha convertido en nuestra realidad. Estamos en pleno cambio climático y el proceso, según opinan los científicos, es irreversible. De inmediato pensamos en eventos extremos como sequías y huracanes, el aumento de las temperaturas, el derretimiento de los glaciares y el hundimiento de islas y territorios costeros. Más de alguno piensa que eso del cambio climático es un problema que sólo pueden resolver los gobiernos y que “sólo tiene que ver con la naturaleza”, es decir, que no le impactará de manera directa. Pero limitar el cambio climático a un fenómeno que “nada más” afectará a la naturaleza es quedarse en lo superficial. Porque las afectaciones que implica calarán en la humanidad de manera profunda, incluso en áreas que ni imaginamos.
Contar la posguerra
¿Se ha contado la posguerra en nuestra literatura? ¿Se ha contado en los demás países centroamericanos que también vivieron sus propias guerras durante la década de los ochenta? ¿Cómo se ha contado? ¿Quiénes la han escrito? ¿Es válido encasillar a todos los escritores que publicaron obra después de 1992 como “escritores de posguerra”? Fueron algunas de las preguntas que me rondaron la cabeza desde el instante en que me propusieron participar en un conversatorio llamado “¿Cómo se contó la posguerra?”. Esta fue una de las diversas actividades realizadas durante el Foro Centroamericano de Periodismo 2016 (Foro CAP), organizado por el periódico digital El Faro, que se llevó a cabo del 9 al 14 de mayo en San Salvador. Junto con Carlos Fernando Chamorro, periodista nicaragüense, editor y fundador de Confidencial; Enrique Naveda, director del periódico digital guatemalteco Plaza Pública y Miguel Huezo Mixco, escritor y moderador de la mesa, reflexionamos sobre este tema, no sólo desde el punto de vista del periodismo sino también desde la literatura.
Puesiesque
Cuando don Salvador Salazar Arrué se iba caminando a su trabajo en el diario Patria, se entretenía en el camino por quedarse platicando con los niños que iba encontrando. Aquellos niños con los que hablaba Salarrué eran de La Candelaria, El Calvario y La Vega, los barrios periféricos semi urbanos de San Salvador, barrios populares donde los niños también salían a trabajar como canillitas o como ayudantes en los mercados y las ventas callejeras; algunos mayorcitos iban siendo aceptados como aprendices en talleres de zapatería, talabartería o carpintería. Algunos, no todos, iban a la escuela.
El toque
Nunca voy a olvidar todos aquellos brazos alzados, agitándose al unísono de la música; los ríos de gente vestida de negro que inundaron las calles aledañas al estadio; la camaradería y la amistad durante el par de horas de espera en la cola para entrar a la sección General, cola que abarcaba varias cuadras; las bromas entre todos; los reencuentros entre amigos que tenían tiempo de no verse; la gente que había llegado de Guatemala, Honduras, México y otros países; la ilusión de todos por lograr el sueño de ver a Iron Maiden, con el bonus de también escuchar a Anthrax;
La renovada vigencia de los blogs
La periodista nicaragüense Mildred Largaespada se propuso una meta interesante al abrir su blog 1001 trópicos: el experimento de hacer periodismo adaptado a los nuevos formatos digitales, según ella misma explica en un video subido a su página. Mildred ha escrito sobre temas diversos pero también se ha convertido en una convencida promotora del valor de los blogs, impartiendo charlas y talleres para animar a más personas a abrir el suyo. Ha sabido mantenerse al día con las discusiones temáticas y ha experimentado con diversos formatos que le dan dinamismo a su blog a través del uso de varias herramientas. Ha realizado entrevistas a través de Twitter y video, hangouts colectivos y transmisiones en vivo desde su celular, vía Periscope, sin descuidar el uso de formatos tradicionales como la fotografía y el texto.











