Estimados señores de Tigo El Salvador:
La presente es para comunicarles mi malestar ante el retiro del canal Film & Arts de su parrilla de programación. No es la primera vez que pasa, y seguro tampoco la última, que cuando un cliente va a buscar uno de sus canales preferidos, resulta que “desaparecieron”. Hace unos meses se pasó por EuroChannel una película sobre la vida del escritor franco-argelino Albert Camus, que recibió muchos elogios. Pero cuando fui a buscar el canal para verla, resultó que el canal ya no estaba en la programación. Igual me pasó con el paquete de pago HBO, donde uno de los canales que pasaba películas independientes fue sustituido por uno de películas de acción de octava categoría, es decir, películas con actores y directores desconocidos que son remakes de películas conocidas y que simple y sencillamente son muy malas.
Son muchos los ejemplos de canales que han sido retirados en los últimos años, de tal manera que de los que habían cuando yo firmé mi contrato, muchos han sido retirados y sustituidos por otros de menor calidad y de una línea totalmente distinta, sin aviso y sin consulta previa.
Algunos amigos míos se han comunicado con su empresa y han recibido explicaciones contradictorias sobre el retiro del canal Film & Arts. A una persona le dijeron que había vencido el contrato. A otra, que el proveedor internacional había cancelado la emisión para los países de Latinoamérica. Lo extraño es que el canal sigue funcionando en las otras empresas proveedoras de cable. Y si el asunto es vencimiento de contrato, ¿por qué no se renueva?
Algo que me resulta inexplicable es el criterio con el cual se sustituyen los canales. Porque las sustituciones ni son de la misma línea de emisión ni son de la misma calidad, a excepción en este reciente cambio, del Sundance Channel, un canal de cine y documentales independientes. Pero no me quiero entusiasmar mucho con este canal porque así como hoy lo pusieron, mañana son capaces de volverlo a quitar.
Revisando su página en Facebook, veo que muy alegremente anuncian “los nuevos canales” que tienen en programación, sin decir que son los que sustituyen a los que quitaron. Son canales de un contenido muy diferente y que, repito, no están a la altura. Por ejemplo, DHE, un canal desconocido, y que por lo demás, pasa películas que ya hemos visto hasta la saciedad en otros canales y para colmo, las pasa dobladas al español.
Esa es otra práctica lamentable del criterio con el que seleccionan los canales. Ustedes contratan “canales para Latinoamérica”, lo cual supone la mayor parte de las veces canales en español con series o películas dobladas, como si no fuéramos capaces de leer subtítulos. No toman en consideración que la voz original del actor es parte de su trabajo artístico y que aporta al valor de la película y al gozo del espectador apreciar un trabajo actoral en su idioma original, aunque sea en japonés, rumano o noruego, idiomas que no hablo, pero que me permiten apreciar los rangos de intensidad de la actuación, rangos que, por muy buenos que sean los doblajes, nunca son iguales a los de los actores originales.
Comprendo que ustedes no son una fundación preocupada por la promoción de la cultura en El Salvador. No nos engañemos. Ustedes son una empresa comercial que vende un servicio. Su éxito comercial se basa en la cantidad de clientes que contratamos sus servicios y en las ganancias económicas que perciben por ello. Seguramente por eso, tienen escaso aprecio o interés sobre el valor de algunos canales que ofrecen y parten del prejuicio de que la mayoría de la población prefiere canales de deportes, películas de acción, telenovelas y series de televisión basura. Pero como empresa comercial que son, deberían tomar en cuenta que los clientes que pagamos puntualmente nuestras facturas tenemos derechos y además, no tenemos los mismos gustos ni los mismos intereses.
Los retiros y cambios de canales que han hecho en los últimos años prácticamente “me forzaron” a contratar dos paquetes adicionales de canales, porque la parrilla básica no tiene nada, repito, NADA que sea de mi interés personal. A pesar de esto, cada día son menos los canales que me parece ofrecen algo digno de verse debido a esos cambios arbitrarios que ustedes realizan.
Vivimos en un país donde el nivel de stress cotidiano es agotador y donde, para sobrevivir emocionalmente sin quebrarnos ni perder la razón, cada uno de nosotros debe encontrar pequeños espacios de felicidad personal que nos permitan olvidar la violencia y la desesperanza del país.
Para mí, como escritora, uno de esos espacios es el arte, la cultura, los libros, el cine, la música. Porque me permiten recordar que el ser humano no sólo destruye, miente, roba y asesina sino que también es capaz de crear belleza y de utilizar las diferentes expresiones artísticas como mecanismos de reflexión y de cambio de una sociedad. Los canales con contenido de alta calidad me informan, me motivan a la reflexión y hasta a la escritura. Además, los canales televisivos de primera calidad son una inmensa compensación ante la pírrica oferta cultural que hay en este país.
En ese sentido, canales como EuroChannel, Conaculta, Film & Arts y tantos otros que han retirado, eran espacios de verdadero consuelo e inspiración personal.
Una empresa triunfa y es exitosa debido, en gran medida, a cómo se relaciona con sus clientes. Una relación respetuosa, de puertas abiertas, de diálogo y de servicio al cliente es mucho más atractiva que una empresa que bloquea los mensajes de sus clientes y los silencia porque, al igual que muchos políticos en este país, no soporta que se les haga una crítica constructiva o un justo reclamo. No olviden que “el cliente siempre tiene la razón”. Nosotros pagamos por un servicio. Ustedes tienen obligación de brindarlo a satisfacción.
Me suscribo esperando que reconsideren sus decisiones y que, de ser posible, nos permitan abrir el diálogo para encontrar una alternativa satisfactoria a esta petición que yo (y muchos más) tenemos como clientes de su empresa. Por mi parte, si no restablecen los canales retirados, me reservo el derecho de reconsiderar si continúo mi contrato de televisión por cable con ustedes, ya que la relación costo-beneficio de su programación actual no me es satisfactoria.
Atentamente,
Jacinta Escudos