Year: 2012

Cine en El Salvador (I)

Desde hace unos pocos años me parece que hay un grupo de personas muy interesadas y comprometidas con hacer cine de ficción en el país. Siempre las ha habido, pero en los últimos años han surgido una serie de actividades que han permitido que dichos interesados se reúnan en torno a este tema y comiencen a dar pasos más serios y mejor planificados en la consolidación de un cine salvadoreño. O por lo menos están en esa búsqueda. Me refiero en concreto a talleres de cinematografía que junto al Taller Profesional de Cine y Televisión de la Escuela de Comunicaciones Mónica Herrera, vienen a conformar un valioso semillero de gentes e ideas que bien pudieran darnos sorpresas en un futuro no muy lejano. Hace poco arrancó el tercer ciclo para la Realización Cinematográfica de Ficción impartido por André Guttfreund, con nada menos que con 25 alumnos. En este esfuerzo están involucrados además el Centro Cultural de España, la Universidad Centroamericana José Simeón Cañas (UCA) y la Secretaría de Cultura de la Presidencia. Este taller se …

Leyendo a Carlos Fuentes

A propósito del fallecimiento del escritor mexicano Carlos Fuentes el pasado 15 de mayo, un amigo me confesó, apenado, que a él no le gustaban mucho sus libros. Supongo que habrá cientos de personas que comparten la opinión de mi amigo y que para ellos, la escritura de Fuentes es simplemente algo que no les agrada, por variedad de motivos. Esto me parece comprensible: en cuestión de gustos se rompen géneros. Le comentaba a este amigo que me parecía que Fuentes había tenido su momento para ser leído pero que algunas obras en particular son, definitivamente, piezas que merecen la pena explorarse. En lo personal, llegué a la lectura de Fuentes de una manera casual.  Fue en 1980, en Berlín Occidental (todavía existía el muro que dividía aquella ciudad). Yo había llegado allá por orden de mis padres, huyendo de la guerra que se había desatado en El Salvador. Las pertenencias eran pocas, apenas algo de ropa y que yo recuerde, ningún libro. Para mí, lectora voraz, el estar sin leer era un suplicio. Pronto …

La vida secreta de la plantas

Fueron, y siguen siendo muchos, los pueblos que consideran un pecado monumental el cortar un árbol sin permiso o dañar plantas sin motivo alguno. La razón de esto es porque dicho pueblos consideran a la Tierra, en su globalidad, como un ser vivo. Y cualquier agresión contra alguno de sus elementos es agredirla a ella misma. Los monjes budistas de Siam, por ejemplo, dicen que romper una sola rama de un árbol es como romperle un brazo a una persona inocente. Antiguas leyendas germánicas castigaban brutalmente a quien se atreviera a cortar parte de la corteza de un árbol. Al culpable se le cortaba el ombligo y se lo clavaban en la parte del árbol que había sido dañada. Luego le obligaban a dar vueltas alrededor del tronco, de manera que sus intestinos quedasen enrollados en el árbol. La intención del castigo era clara: sustituir la corteza muerta por algo vivo, en este caso, las entrañas del agresor. Muchos indígenas norteamericanos como los hidatsa, los iroqueses y los ojebways aseguran oír gritos de indignación por …

Bram Stoker, el creador de Drácula

En 1897 se publicó un libro que marcó un antes y un después en el género de las novelas de horror. Se trató de Drácula, la novela que tenía como protagonista a un Conde vampiro que intenta mudarse de Transilvania a Inglaterra, y la batalla que se desata entre él y un pequeño grupo de hombres que lo descubren, dirigidos por el singular profesor Van Helsing. No era ésta la primera publicación sobre vampiros. Anteriormente habría que mencionar como destacadas la novela Carmilla de Joseph Sheridan Le Fanu y El vampiro de John Polidori. Esta última fue creada, por cierto, en el mismo aliento creativo de aquel verano de 1816 en que se juntaran los esposos Shelley, Mary y Percy Bysshe, con Lord Byron y otros personajes, en la Villa Diodati en el Lago de Ginebra, donde aburridos por el mal clima y la incesante lluvia, se dieron a contar cuentos de horror y fantasía. Fue en el mismo período que Mary Shelley compuso otra famosa historia de horror, Frankenstein. Pero la novela Drácula tuvo …

«Es más difícil vender libros en Centroamérica que mandar libros a Estados Unidos», Raúl Figueroa de F&G Editores

¿Qué obstáculos se han encontrado en el camino? Dificultades, digamos que no hay una prensa que reseñe libros, no hay crítica de libros, es difícil informar al lector de lo nuevo. De alguna manera nosotros eso lo estamos salvando haciendo uso de las redes sociales, particularmente de Facebook. Es más difícil vender libros en Centroamérica que mandar libros a Estados Unidos. El transporte para los libros es sumamente oneroso. Hay que moverlo en bajos volúmenes, por lo tanto el costo unitario de transporte es demasiado alto, las librerías que hay en otros países no se interesan por los libros que se hacen en el país de a la par. Ese es el principal problema para hacer crecer la editorial como una editorial centroamericana. Entrevista completa con Raúl Figueroa, editor de F&G Editores, aquí. 

Algunas historias del Titanic

A las 23:40 de la noche del 14 de abril de 1912, Frederick Fleet, el primer vigía del RMS Titanic, avistó un iceberg a menos de 500 metros del barco. Lo descubrió a simple vista pues no se le había equipado con binoculares para observación. La noche estaba muy helada, las aguas estaban muy quietas y parecían un espejo líquido negro, lo cual era inconveniente para el avistamiento de icebergs. Un día antes, el 13 de abril, luego de una suspensión de 10 horas en el servicio telegráfico, la tripulación comenzó a recibir reportes de que había avistamientos de bloques de hielo en la ruta. Los radiotelegrafistas comenzaron a recibir luego avisos de peligro de icebergs pero no fueron tomados muy en cuenta por la oficialidad de turno. Al descubrir el iceberg, Fleet hizo lo que mandaba el protocolo. Sonó la campana de alarma tres veces y telefoneó al puesto de mando. “¡Iceberg, derecho al frente!”, fue el llamado desesperado que recibió James Paul Moody, oficial de turno en ese momento. Lo demás, ya lo …

Puertos abiertos

El escritor nicaragüense Sergio Ramírez compiló, por encargo de la editorial Fondo de Cultura Económica de México, dos antologías que prometen convertirse en eventos importantes dentro de la literatura de la región centroamericana. Las antologías son algo así como hermanas mellizas ya que comparten varios elementos en común, tanto en diseño editorial como en el juego de los títulos y criterios de selección. Me refiero a Puertos Abiertos, antología de cuento centroamericano y Puertas abiertas, antología de poesía centroamericana. Ambos libros fueron presentados recientemente en nuestro país por el propio escritor.  En el prólogo “Inventando realidades” de Puertos abiertos, la antología de cuento, Ramírez menciona la labor casi arqueológica que le significó realizar una anterior antología de cuento centroamericano para la ya extinta Editorial Universitaria Centroamericana, EDUCA. “En aquel tiempo que un escritor de Honduras fuera leído en Guatemala, o que uno de el Salvador fuera leído en Nicaragua, representaba toda una proeza, además de que los libros, valientes y humildes, se imprimían casi siempre por cuenta propia y se quedaban, también casi siempre, con …

Patricio Pron: “La literatura es una forma de participar en los asuntos de mi tiempo”

¿Por qué no podías dejar (de escribir)? ¿Qué es lo que necesitabas del escribir? En primer lugar, había una necesidad de escribir en virtud de que —como sabes, mi memoria es muy mala; y buena parte de mi vida cotidiana se convirtió en una especie de persecución de mi mismo. Consistía en documentar lo que yo he hecho, tan solo para mi mismo y en virtud de que si no lo hacía lo iba a perder, me lo iba a olvidar. Por lo tanto, se me volvió ineludible volver a escribir. Al menos volver a llevar diarios. Pero por otro lado se me instalaba la convicción de que tenía algo para decir y que había algunas personas que estaban, allí afuera, con interés de escucharme. Y estaba la cuestión también de que, supongo por la forma en que fui criado, la literatura es para mí una forma de participar en los asuntos de mi tiempo. Quizás una forma ineficaz o incompleta, pero tal vez sea la única forma que yo conozco para expresar esta voluntad …