All posts tagged: El Salvador

La omisión de la cultura

Una de las grandes omisiones del informe de tres años de gobierno del presidente Salvador Sánchez Cerén, fue mencionar que durante el transcurso de los últimos doce meses se aprobó una Ley de Cultura. De hecho en todo su discurso no hizo referencia ni una vez, de manera directa, al tema cultural. La única mención más o menos relacionada, fue de forma general en el siguiente párrafo que reproduzco textual: “Fortaleceremos el tejido social a través de la convivencia y participación ciudadana, las expresiones artísticas, la Red de Casas de la Cultura y Convivencia, el teatro nacional infantil con La Colmenita, los Encuentros Culturales y el deporte”. En otro párrafo posterior, hace una alusión aún más difusa y lejana al tema, donde “los trabajadores del arte” aparecemos mezclados, junto a los deportistas, los niños, la juventud, los empresarios y todo el pueblo, siendo felicitados por participar “con entusiasmo a nivel nacional en actividades que llevan alegría y sana convivencia a las comunidades”. Si se lee bien, eso de “fortalecer el tejido social” tiene que ver …

Tras bastidores

Cada quince días enfrento la tarea de escribir esta columna. Trato de terminarla tres o cuatro días antes del cierre de edición, para poder corregirla sin presión alguna. Entregar un texto que no pase suficiente tiempo de reposo es algo que siempre me pone nerviosa. Pero es parte de las tribulaciones de trabajar en prensa y hay que convivir con ello. Tengo una lista de ideas que voy anotando, temas que voy rumiando y que pienso pueden ser de interés general. En algunas ocasiones, han ocurrido tantos eventos o he tenido tantas ideas sobre temas a tratar, que la dificultad ha sido decidirse por algo en particular. En no pocas ocasiones, el problema es todo lo contrario y no tengo ni la más remota idea sobre lo que voy a escribir. Como hoy. Cuando eso ocurre, a medida que se aproxima la inevitable hora del cierre de edición y mientras picoteo en el teclado párrafos y temas que no me terminan de convencer, recuerdo al poeta y periodista salvadoreño Serafín Quiteño, quien mantuvo una columna diaria …

Para matar a un hipopótamo

La muerte del hipopótamo Gustavito en el Parque Zoológico Nacional de El Salvador es una muestra emblemática de lo mal que anda el país en muchas cosas. Para algunos puede parecer banal y hasta impertinente ocuparse de la muerte de un animal, tomando en consideración los múltiples homicidios y demás problemas urgentes que debemos resolver como nación. Pero es importante que se discuta porque es un problema antiguo que mientras no se resuelva de manera definitiva, continuará teniendo lamentables consecuencias. También es importante que se discuta porque el zoológico es una institución pública, cuyo mantenimiento proviene de nuestros impuestos. Es decir, el hipopótamo muerto era un bien público sobre el cual el gobierno tiene que rendir cuentas a la ciudadanía, de manera veraz y oportuna. Sin excusas. Enumero de manera rápida algunos de los problemas que esta situación plantea y que son lo que realmente debería preocuparnos: el pésimo manejo de la información de parte de las autoridades correspondientes, que incluye versiones contradictorias y dudosas; la validez sobre el concepto del zoológico y su necesaria …

Veinticinco años después

¿Por qué hicieron la guerra? ¿Por qué tomaron las armas? ¿Por qué no dialogaron? Son preguntas que me hacen algunos jóvenes cuando se habla de la década de los años 80 del siglo pasado. Podrían escribirse libros enteros para intentar responderlas, porque las respuestas no son sencillas. Por lo general improviso algo que, estoy segura, no explica mucho. Suelo decir que el diálogo era totalmente imposible, que ya se habían agotado todas las opciones y alternativas, y que se hizo lo que se tenía que hacer, dadas las circunstancias. Habría que explicar muchas, tantas, demasiadas cosas más para que aquel momento de nuestra historia moderna pueda comprenderse a plenitud y para que las generaciones que no lo vivieron comprendan el punto de quiebre que significó esa década en la historia centroamericana. Viví ese tiempo entre Nicaragua y Alemania, con varias visitas a México por cuestiones de trabajo. Quizás por eso, cuando pienso en la guerra, no pienso solamente en los eventos que ocurrieron en suelo salvadoreño, porque toda Centroamérica estaba involucrada en conflictos internos que …

En busca del silencio perdido

Hace casi seis años, cuando me mudé a vivir a la casa desde donde escribo esta columna, me arrepentí casi de inmediato. Ubicada a escasos metros de la Carretera Panamericana, el ruido del tráfico vehicular era intenso, día y noche, siempre. La casa vibraba mucho y el ruido era incesante. Un día la situación me desesperó tanto que me puse a llorar. Pensé que iba a perder la razón escuchando vehículos día y noche, sin descanso. Añoraba unas horas de silencio total, sobre todo en las noches, cuando el ruido me hacía difícil dormir. Sentí nostalgia por el canto de los grillos en la noche y por el canto de los pájaros al amanecer. Después de una semana, recordando que tenía firmado un contrato para un año de alquiler y lo mucho que me había costado encontrar una casa según mis necesidades, asumí que no había nada más que hacer que adaptarse. Cuando llegué a esa conclusión, también se activó algún mecanismo de defensa en mi cuerpo. El ruido vehicular pasó a un segundo plano …

Hablemos, escuchemos

A inicios de septiembre de este año, a raíz de la firma de los Acuerdos de Paz entre el gobierno de Colombia y la guerrilla de las FARC, el escritor Héctor Abad Faciolince publicó un artículo en el periódico español El País, titulado “Ya no me siento víctima”. En dicho artículo, Faciolince habla a favor de votar por el sí en el referéndum que se llevará a cabo el próximo 2 de octubre, en el que la ciudadanía colombiana deberá responder, de manera positiva o negativa, a una única pregunta: “¿Apoya usted el acuerdo final para la terminación del conflicto y la construcción de una paz estable y duradera?”. El artículo comienza con un párrafo que me parece iluminador y que me permito transcribir completo: “Yo he entendido la historia reciente de mi país no a través de ninguna teoría, sino a través de las historias familiares. Cuando uno tiene una familia numerosa, la ficción es casi innecesaria: en una familia grande, todas las cosas han ocurrido alguna vez. Esas historias me permiten reflexionar sobre lo que …

Sentimientos encontrados

Tengo sentimientos encontrados en cuanto a la Ley Nacional de Cultura aprobada el pasado 11 de agosto. No soy la única que se siente así. Entre los colegas que trabajamos en el área cultural de este país no he visto reacciones de júbilo. Más bien, las reacciones han sido de indiferencia, escepticismo, cautela, decepción y hasta rabia. Dicha decepción es comprensible. Los gremios culturales y académicos de este país fuimos convocados en varias ocasiones por la Secretaría Nacional de Arte y Cultura del FMLN para discutir y analizar el anteproyecto de ley. Recuerdo la alegría contenida que teníamos los presentes en alguna de esas primeras reuniones, realizada en un hotel de la ciudad. Nos ilusionamos de nuevo con la idea de que en este país la cultura pudiera tomar un papel más predominante y que no siguiera siendo vista como un hobby de fin de semana o como la cápsula de entretenimiento en los eventos nacionales. También es comprensible que haya enojo y frustración. De los 281 artículos contenidos en la propuesta, sólo 108 fueron …