All posts tagged: columna de Jacinta Escudos

El pálido jinete

Es curioso que la pandemia de gripe de 1918, conocida como la gripe española, tenga tan poca presencia en la literatura o el arte de su tiempo. Se podría pensar que un evento mundial, que produjo más de 50 millones de muertos, tendría una resonancia profunda entre los artistas de aquella época. Es posible que los eventos hayan sido tan abrumadores, que no permitieron el estado de ánimo adecuado para elaborar dichos sucesos a través de la obra artística. Algunas experiencias de la época parecen confirmarlo. El poeta estadounidense William Carlos Williams, quien además era doctor y tuvo que atender enfermos a domicilio durante la crisis, detalló que los médicos debían hacer hasta sesenta visitas diarias. “Varios de nosotros perdimos el conocimiento, uno de los jóvenes murió, otros se contagiaron y no teníamos nada que fuera eficaz para controlar ese potente veneno que se estaba propagando por el mundo”, contó luego en su autobiografía. El poeta francés Guillaume Apollinaire, se contagió de la gripe española en París, mientras seguía convaleciendo de una herida de metralla …

Pequeñas epifanías

A medida que se agotan mis alimentos durante esta cuarentena, pienso mucho en Magdalena. Magdalena es una joven que todos los martes, jueves y sábados suele vender frutas y verduras en los alrededores de la Basílica de Guadalupe, en Antiguo Cuscatlán. Es originaria de Cojutepeque y los días que le toca venir, sale temprano para pasar antes por el mercado La Tiendona y abastecerse de los mejores productos. Viene acompañada de su esposo y su madre. Él ayuda con la venta o llevando encargos voluminosos a vecinos de la zona que, por uno u otro motivo, no pueden llegar en persona. Su madre vende marquesote, salpores y otro tipo de panes. Ni Magdalena ni los suyos, y quizás tampoco los vecinos que acudimos a su venta, nos damos cuenta real del valor de su servicio, que trasciende la simple compra venta. No es solamente que nos ayuda con el abastecimiento, sino que, al acercar el mercado hacia esta zona, nos ahorra el tiempo de ir por nuestra cuenta. Comprarle a ella es un mandado que …

Diario de pandemia

Hoy se decretó alerta roja. El país está en emergencia. Es cuestión de tiempo que el virus nos alcance. Desde hace varios días sigo las noticias al respecto. Me preocupo. Trato de no leer mucho sobre el asunto para que no me de ansiedad, pero al mismo tiempo, quiero estar informada. Hay muchas historias, muchas contradicciones y pocas certezas. Un par de días antes hice mi compra normal de la quincena. No estoy preparada económicamente para hacer compras imprevistas, para hacer una reserva de comida que dure, por lo menos, un mes. Deberé sobrevivir con lo que tengo. Debo confiar en que seguirá habiendo alimentos y que no me contagiaré cuando salga a comprarlos. Ando muy consciente de cómo evitar tocar los objetos que han pasado por varias manos. Sensación de vulnerabilidad o desventaja ante los demás. Me preocupa enfermar y quedar a mi suerte. El sistema de salud que tenemos no da abasto en una situación normal; mucho menos si existiera una epidemia, con un virus para el cual no hay vacuna ni tratamiento …

Bienvenidos a la posverdad

El pasado mes de febrero se estrenó en Netflix una película llamada The Last Thing He Wanted (2020), de la directora afroamericana Dee Rees. En español, el título ha sido traducido como Su último deseo. Basada en una novela homónima de Joan Didion, la película narra la historia de la periodista Elene McMahon (interpretada por Anne Hathaway) quien, luego de estar presente en El Salvador cubriendo la masacre de El Mozote, es asignada por su periódico a cubrir la campaña presidencial de Ronald Reagan. El padre de Elene (interpretado por Willem Defoe) cae enfermo y necesita cerrar un buen negocio: deberá hacer una entrega de armas en Centroamérica. Elene decide realizar ella misma la transacción. La película es bastante mala y aburrida, y no me tomaría la molestia de escribir sobre ella si no fuera por algunos elementos que me resultaron inquietantes y que me dejaron pensando en lo fácil y rápido que se puede falsear la historia, a un extremo tal que los personajes de George Orwell estarían orgullosos. Curiosamente, los eventos de la …

Réquiem por un cortés blanco

Andabas en el centro comercial, haciendo tus mandados, evadiendo a las personas de la mejor manera posible, circulando por pasillos que estuvieran menos transitados. Salís a un corredor que da a la calle y te vas caminando, rumiando esa tristeza pastosa que te asalta cuando llegás a un lugar con demasiada gente y pensando en eso andás cuando ves al otro lado de la calle. El volcán y los árboles. Te quedás viendo un rato. Sacás el teléfono porque se te hace que puede salir una buena pic y te acomodás el par de bolsas en el brazo izquierdo y te agarrás bien la cartera porque en este país cualquiera pasa corriendo y te arranca hasta el alma, si cree que robársela sirve para algo. Enfocás el volcán y te arrepentís. “A quién le importa, no la voy a postear, es para mí, es la misma imagen que todo el país ya ha tomado en su celular”. Ya no enfocás, pero seguís viendo el volcán y una mancha amarilla te llama la atención, entre los …

Creencias curiosas de fin de año

Algunas tradiciones y creencias de fin de año que todavía se mencionan o practican en algunos países europeos, tienen su origen en tiempos pre cristianos, cuando los pueblos celebraban el solsticio y los ciclos de la siembra y la cosecha. Ni el tiempo ni las prohibiciones sociales o religiosas lograron que dichas creencias fueran borradas del imaginario colectivo. Por el contrario, muchas pervivieron por mandato popular hasta convertirse en parte del folklore de varias regiones, algunas de ellas cumpliendo un evidente propósito didáctico o de control social. En Austria, Hungría, Croacia, así como en algunas zonas de Alemania y del norte de Italia, las familias se preparan para la llegada de San Nicolás, quien lleva regalos para los niños bien portados. Pero puede llegar acompañado de un siniestro personaje: el Krampus. Este es un personaje con forma humana pero cuyo cuerpo está cubierto de pelo de cabra negra. Su pierna izquierda termina en una pezuña. Su rostro es el de un demonio. Su lengua es larga y puntiaguda y la enrolla y desenrolla a placer, …

Book covers of different literary diaries.

Tribulaciones compartidas

La reciente publicación del libro Lo que fue presente (Diarios 1985-2006), del escritor colombiano Héctor Abad Faciolince, me dejó pensando en lo que me parece es un tipo de género literario que iremos viendo cada vez con menor frecuencia: los diarios personales. He sido lectora de diarios de escritores desde hace años, porque busco en ellos la tribulación compartida de un oficio ingrato y poco estimado. Conocer algo de la vida o la manera de pensar y reaccionar del escritor en su entorno cotidiano, puede dar elementos para comprender o valorar aún más su obra. Muchos escritores han ocupado sus diarios como semillero de ideas para sus textos, como ocurrió con los Carnets de Albert Camus o El oficio de vivir de Cesare Pavese. Los múltiples volúmenes de diarios de Anaïs Nin, permiten conocer facetas de otros artistas o escritores con los que Nin pudo relacionarse, así como las reflexiones sobre el arte y la literatura de una mujer que siempre estuvo a la vanguardia de su tiempo. Los cuadernos de Lanzarote de José Saramago, …

Me gustaría cambiar el mundo

Cada vez que escucho la expresión “golpe de estado”, recuerdo las incontables ocasiones en que mi padre aparecía a media tarde en casa, con un par de bolsas del supermercado, llenas de provisiones. Un amigo de la familia, que era coronel, advertía a mi padre que dejara la oficina y volviera a casa cuando se esperaba que hubiera “problemas”. Mi padre trabajaba en el pasaje Montalvo, en pleno centro de San Salvador, y salir de ahí en medio de balaceras o manifestaciones era difícil y peligroso. Eso podía ocurrir durante las elecciones o cuando se hacían públicos los resultados de las mismas, cuando medio país clamaba fraude electoral y los cuarteles estaban en estado de alerta máxima. Yo era una niña y no comprendía muy bien qué pasaba. Tengo recuerdos borrosos de algunos eventos de los 70. Pero lo que no he olvidado, y recuerdo con toda claridad, es el sentimiento que aquello provocaba. La actitud misteriosa de mi padre. Las preparaciones logísticas para encerrarse en casa un par de días, por si había problemas. …

Activismo o literatura

Al concluir la 71ª Feria del Libro de Frankfurt quedó clara una cosa: los lectores contemporáneos tienen una creciente necesidad de buscar libros que puedan dar explicación sobre el presente caótico que vivimos. Ensayos, géneros de no ficción y distopías sobre el cambio climático, feminismo e historia, fueron el tipo de libros que mostraron un aumento significativo en las contrataciones internacionales realizadas. Son también el tipo de libros que han tenido un aumento significativo en sus ventas en el último año, sobre todo en Europa. Pensada como un gran mercado editorial (donde se negocian publicaciones, traducciones y representaciones literarias), la Feria del Libro de Frankfurt suele ser un buen termómetro para comprender por dónde van las tendencias de publicación y el interés de los lectores. Recién clausurada su más reciente edición el 20 de octubre pasado, también quedó claro que hay preferencia por la novela que retrata las crisis de nuestras diferentes realidades o segmentos poblacionales. Según Pilar Beltrán, responsable literaria de Edicions 62, un sello del grupo Planeta, “se le pide a la novela …

Mucho más que palabras

El 2019 fue declarado por la Organización de Naciones Unidas para la Educación, la Ciencia y la Cultura (UNESCO) como el Año Internacional de las Lenguas Indígenas. Un comunicado emitido por la organización a inicios de año, detalla que el objetivo de ello es “sensibilizar a la opinión pública sobre los riesgos que enfrentan estas lenguas y su valor como vehículos de la cultura, los sistemas de conocimiento y los modos de vida”. Las lenguas indígenas son una forma de patrimonio inmaterial que va más allá de una forma de hablar, ya que cada lengua implica en sí la carga de un largo y extenso bagaje de experiencia y conocimientos humanos. Estamos hablando de sistemas de información, de formas de construir pensamiento y la comprensión y asimilación del mundo mismo. Por ello, si se piensa que de las 6.700 lenguas que se hablan en el mundo, la mitad de ellas desaparecerá antes del fin de siglo, comprenderemos que lo que se pierde es algo más profundo y complejo que un grupo de palabras, y que …

Pequeños actos de resistencia

En agosto del año pasado decidí hacer un experimento: dejé de dar “me gusta” o “likes” en las pocas redes sociales que mantengo. Estaba fastidiada de ver los contenidos a los que la gente que sigo daba like y que aparecían en el TL de mi Twitter. Por lo general eran contenidos que me resultaban indiferentes o hasta desagradables. Lo peor era la sensación de ser una fisgona, una entrometida involuntaria en la privacidad ajena. También hubo otros motivos para hacerlo. Nuestras interacciones en redes alimentan algoritmos que toman decisiones sobre lo que aparece o no en nuestros correspondientes muros o líneas de tiempo, a veces con resultados espeluznantes. No entraré en detalles, pero tuve una de esas experiencias. El algoritmo no comprende ni respeta sensibilidades ni corazones rotos y algunas veces te impone ver o enterarte de cosas que preferirías no saber. El resultado de ello fue tan brutal que ese día cerré casi todas las redes que tenía, comenzando por Facebook y terminando por LinkedIn, una red para profesionales y que se supone …