Autor: Jacinta Escudos

«La fábrica de empleos», Mauro Arias

El fotógrafo salvadoreño Mauro Arias ha logrado atrapar, en esta serie de fotografías, parte de la esencia del salvadoreño y su cultura: la venta del mercado del centro de San Salvador, los objetos que vende, la estética del arreglo del lugar de venta, la vanidad personal del vendedor, los colores como objeto de seducción para el cliente… un ojo siempre alerta, un enfoque fino, una foto limpia y sin embargo, cargada de emoción y que cuenta una historia. Fotos – La fábrica de empleos – ElFaro.net El Primer Periódico Digital Latinoamericano.

Bookshelf Porn

Pornografía para amantes de los libros llaman a esto. Y es cierto: toda la parafernalia relacionada con los libros, también nos gusta a los lectores. Para algunos llega a niveles de obsesión y gusto estético adecuado. Y los que pueden gastan miles de dólares en lograr la combinación ideal de ambas. Por cierto, hay páginas de Bookshelf Porn en Facebook y Twitter. Bookshelf Porn.

“Tranquilícese, todo está mal”

La conciencia de la tragedia de morir no lleva al pesimismo, sino, por el contrario, a la celebración del gozo de vivir: al hedonismo. Para el filósofo Clément Rosset es evidente: el conocimiento de lo trágico nos conduce a la alegría. Si hubiese que concentrar su filosofía en una línea, esa sería la forma más certera y adecuada de plantearla. La celebración del gozo de vivir es una consecuencia de lo irremediable y constatable de nuestra muerte. “Tranquilícese, todo está mal”.

Resuelven uno de los misterios del libro que nadie puede leer

  El manuscrito Voynich está escrito con caracteres extraños -algunos parecidos al latín y otros de un lenguaje desconocido-, aparentemente ordenados en palabras y oraciones, con la excepción que no se parecen a nada escrito o leído por seres humanos. En varias páginas el texto se entrelaza con complejos dibujos de plantas, diagramas astronómicos y figuras humanas, algunas bañándose en lo que podría ser una fuente de la juventud. Voynich se dedicó el resto de su vida a revelar los misterios del origen del libro y a descifrar su significado. Murió 18 años más tarde, sin haber podido arrancarle siquiera uno de sus secretos.   BBC Mundo – Noticias – Resuelven uno de los misterios del libro que nadie puede leer.

Amartya Sen, el imperativo ético de un mundo más justo  

El crecimiento económico puede, por supuesto, ayudar a eliminar la pobreza pero, por sí mismo, no hará jamás lo que es necesario ni tampoco acabará con la miseria con la velocidad suficiente. Lo que hace falta son políticas públicas que complementen lo que el crecimiento económico por sí mismo no es capaz de hacer sin su ayuda. No se trata de negar lo que el crecimiento económico puede hacer en la materia, sobre todo si está bien apoyado por una política pública. Pero es un error dejarle toda la responsabilidad. Amartya Sen, el imperativo ético de un mundo más justo – lanacion.com .

«John Cheever: la odisea de un pequeño gran hombre»

John Cheever es uno de mis escritores favoritos aunque empecé a leerlo hace poco tiempo. Comencé con algunos cuentos suyos en internet. Y sus diarios me causaron una impresión fuerte y variada. Una de las primerísimas cosas que leí en mi Kindle fue un cuento suyo (ya que compré sus cuentos completos). El cuento que leí fue «Goodbye, My Brother». Me impresionó tanto que todavía lo estoy elaborando. Quiero escribir un comentario sobre el mismo pronto (creo es lo más justo cuando se comenta un libro de cuentos; comentar en bloque es difícil pues cada cuento es una estructura diferente y aunque el libro completo comparta un mismo aire o espíritu, cada unidad que lo compone pienso que es como un hueso diferente del esqueleto, un músculo u órgano diferente del cuerpo). Acaban de publicar una biografía sobre Cheever y aquí hacen un comentario sobre la misma. John Cheever: la odisea de un pequeño gran hombre | Qué Leer – Revista.

Dos pájaros en mi boca

La muchacha que me atiende (cliente #115 favor pasar a la ventanilla 7), se llama Michelle Rodríguez. Igual que la actriz. Michelle es cordial y me atiende muy bien. Michelle me pide que me siente. Michelle me dice que esto va a tardar. Michelle me ofrece algo qué beber. Si le hubiese pedido una copa de champán estoy segura que me la hubiera llevado (y a temperatura perfecta). Fui algo más sencilla y pedí agua. Ella me pidió un montón de información. Me preguntó si tenía tiempo para esperar. Tengo un libro, le contesté. Me senté a leer. El libro que llevaba era  Pájaros en la boca de Samanta Schweblin.

The Top 50 Essential Non-Fiction Books for Weirdos

Ni quería leer la lista por el título pero como me gustan las listas, caí en la tentación. Obviamente aquí el término «weirdo» (algo así como «raro») es irónico. Pero la selección está interesante y confieso mi tremendas lagunas, aunque he leído unos pocos y conozco de oídas otros cuantos… The Top 50 Essential Non-Fiction Books for Weirdos · Geez Pete.

Cartas y diarios

The times they are a’changin’ ya lo dijo Bob Dylan desde hace ratos, pero ahora parece que lo hacen más rápido. Aquí dos recursos ampliamente usados por escritores que, en tiempos no muy lejanos, aún se hacían estrictamente a mano. Pero que hora, con el uso de alternativas como las computadoras, los teléfonos inteligentes y las grabadoras de voz, es posible que no veamos muchos originales manuscritos de este tipo en el futuro… ‘The Diary: Three Centuries of Private Lives’ – Slide Show – NYTimes.com. Las cartas. Yo recuerdo que pasábamos algo así como un mes cada año, en el colegio, estudiando como parte de la materia de Idioma Nacional, la escritura de cartas. Bueno, las cartas comerciales y profesionales, pero incluso habían ciertas normas para escribirse entre familiares y amigos. Esta página, Letters of Note, comparte varias cartas, notas, papelitos, y toda clase de anotaciones de escritores, artistas y otros personajes conocidos.

Un depredador llamado James Ellroy

Admito que ya me tienen bastante cansada todos esos escritores que se las quieren dar de malos, cínicos, ácidos, sarcásticos, irónicos, sangrones, promiscuos, duros, implacables, inconmovibles, etc. En el 98% de los casos, es pura pose y ni la saben llevar bien. Ni siquiera son originales porque quieren copiarle a otros, a Bukowski, a Céline, a Cioran, etc. Pero James Ellroy tiene su asunto bien personal. Lo he leído y te engancha y te pega como una patada en el hígado después de haberte tomado un trago del peor aguardiente. Es fuerte. Duele leerlo. Pero te conmueve la tripa. Y eso lo hace un buen escritor. Un depredador llamado James Ellroy · ELPAÍS.com.