Autor: Jacinta Escudos

De Alaska, Horacio Castillo

El ojo de la foca -mi amuleto- me llevará hasta el oso blanco. ¿Hay algo más bello que perseguir al oso blanco en el océano blanco? Hace muchos sueños que sigo sus rastros, estas pisadas en la nieve que el viento borra y no llevan a ninguna parte; y los ojos, de tanto mirar, ya han dejado de ver. Pero a veces, en la inmensa blancura, he creído escuchar una especie de lamento, un bostezo no parecido al de ninguna otra criatura viviente; y cuando aparecen los primeros pelos de la sombra y el sol sangra cada vez más hasta desaparecer, alguien ha visto una silueta sobre la ladera convirtiendo la noche en el día, la oscuridad en luz. Ahora se ha agotado el aceite de la lámpara, las estrellas emigran hacia la tierra del caribú y los hombres, excitados, colocan las trampas, esperan la presa que se oculta para mostrarse. ¿Qué es ese resplandor en la escarpada colina? Tres veces he frotado el ojo de la muerte, tres veces prometí las vísceras a los …

El extranjero de Albert Camus: posibles ilustraciones

Uno de los libros que más he releído en la vida es El extranjero de Albert Camus. Según las anotaciones de mi muy amarilla edición de 1984 de Alianza Editorial, la he leído 5 veces. La primera vez, en 1980, no fue en este preciso ejemplar que tengo desde el 85, sino en uno prestado. En estos días lo saqué del estante de mis libros de cabecera, lo abrí y me volví a enganchar. Voy, pues, por la sexta relectura. Afortundamente mi memoria es tan corta que eso me permite volver a leer un libro y sentirlo como si fuera nuevo. O acaso, eso es lo que hace a un libro (o a un texto) bueno: que en cada relectura te dice cosas nuevas, te hace percibir cosas que antes pasaste por alto. Casualmente descubrí ayer en The Guardian esta serie de ilustraciones basadas en la novela. Son los finalistas de un concurso para ilustrar una nueva edición de El extranjero que hará la Folio’s Society. Hay varias muy buenas que captan bien ese aire …

Discurso de aceptación del Premio Nobel, Ernest Hemingway

  Carente de toda habilidad para pronunciar discursos y sin ningún dominio de la oratoria o la retórica, agradezco a los administradores de la generosidad de Alfred Nobel por este Premio. Ningún escritor que conoce los grandes escritores que no recibieron el Premio puede aceptarlo a no ser con humildad. No es necesario hacer una lista de estos escritores. Todos los aquí presentes pueden hacer su propia lista de acuerdo a su conocimiento y conciencia. Me resultaría imposible pedir al Embajador de mi país que lea un discurso en el cual un escritor diga todas las cosas que están en su corazón. Las cosas que un hombre escribe pueden no ser inmediatamente perceptibles, y en esto algunas veces es afortunado; pero eventualmente se vuelven claras y por estas y por el grado de alquimia que posea, perdurará o será olvidado. Escribir al mejor nivel, es una vida solitaria. Organizaciones para escritores mitigan la soledad del escritor, pero dudo que mejoren su escritura. Crece en estatura pública a medida que se despoja de su soledad y …

«El nazismo, simbolizado por Hitler, ejemplifica dilemas que enfrentamos hoy en el mundo»

¿Cómo explica la fascinación que sigue ejerciendo Hitler como figura casi mitológica, que se refleja en su protagonismo en obras de la cultura popular como novelas y películas? Intento dirigirme a este tema al final del tercer volumen de mi historia. Hitler equivale al nazismo, y les resulta fácil a las personas identificar todo el nazismo con ese individuo. Creo que la fascinación es que los crímenes de los nazis crean preguntas muy serias de la moral humana en general que van más allá de la historia de Alemania. Nos hace reflexionar hasta sobre situaciones del mundo de hoy y la conducta de nuestras propias vidas. Creo que el nazismo fue la ideología más racista que haya existido nunca. Y hoy el racismo es un tema preocupante en el mundo; estudiar el nazismo resulta útil para entender el racismo porque es su manifestación más extrema. Creo que Hitler, como un dictador popular y todopoderoso que no fue afectado por la insatisfacción de muchas personas por algunos aspectos de su régimen –allí también provoca preguntas sobre …

«La soledad es la experiencia central de la vida moderna»: Sam Shepard

P. La soledad es un tema recurrente en su obra. ¿Por qué? R. Porque es la experiencia central de la vida moderna. Todos luchamos contra la soledad. Hay quien la elude buscando la seguridad de una familia, otros se rodean de gente. Yo escribo porque es una compañía constante. Llevo mis cuadernos a todas partes. Cuando escribo no me siento solo y necesito esa soledad para escribir. Es un conflicto sin solución. P. Supongo que hay mucho de búsqueda. R. Sin búsqueda no hay creación. Si sientes que has encontrado las respuestas se acabó. Ya no hay razón para hacerlo. Ocurre con todas las artes. Lo interesante es mantener ese martilleo porque no tienes respuestas o porque siguen surgiendo preguntas. Entrevista completa con Sam Shepard aquí. Por cierto, recomiendo mucho la lectura de sus libros de relatos.

Forgotten Bookmarks

    ¿Qué cosas suelen guardar entre sus libros? ¿Qué cosas se han encontrado dentro de un libro? Hay gente que a la hora de leer agarra cualquier cosa que encuentra cerca y lo mete dentro de las páginas del libro para usarlo como un marcador. Hay gente que simplemente «guarda» cosas dentro de un libro y después se le olvida dónde las metió. Flores, cartas, anotaciones, envoltorios de dulces, recortes de revistas, fotos y hasta dinero… de todo puede encontrarse en un libro. Esta página, Forgotten Bookmarks, presenta algunas de las cosas que alguna gente ha encontrado metidas en un libro.

La importancia del espacio público

Una de las cosas que más me llama la atención cuando tengo la oportunidad de viajar a otros países es la utilización del espacio público por parte de sus ciudadanos. Y quizás no fue sino hasta en mi más reciente viaje que pensé seriamente en cómo los salvadoreños hemos perdido totalmente la noción de su uso y de nuestro derecho a tenerlo. De las actividades que más emprendí mientras estuve en Alemania fue simple y sencillamente salir a caminar por las ciudades donde me encontraba. Caminar es una actividad sencilla, gratis y muy relajante cuando se puede hacer en una ciudad que cuenta con aceras y zonas de descanso para los paseantes. Y el hecho de sentirse a salvo de los delincuentes es un añadido maravilloso. Le comentaba a una pareja de amigos que viven allá que caminar o andar en bicicleta es algo que no puede hacerse en San Salvador dadas las condiciones de nuestra ciudad. Y me preguntaban entonces, con asombro: “¿Entonces qué hacen? ¿Cómo viven? ¿Viven encerrados?”. De inmediato recordé nuestras casas …

The Best Magazine Articles Ever

Este es un enlace interesante y valioso. A Kevin Kelly, cofundador de la revista Wired, se le ocurrió reunir una selección de los mejores artículos publicados en revistas (en inglés) desde los años 60 hasta la fecha. La selección está hecha década por década culminando con una lista de los 25 mejores artículos de todos los tiempos. Para ello contribuyeron un sinnúmero de personas que le sugirieron a Kelly los artículos mencionados, enviaron enlaces, añadieron comentarios o simplemente votaron por alguno. Lo interesante es encontrar enlaces a la gran mayoría de los textos. David Foster Wallace, Gay Talese, Hunter S. Thompson, F. Scott Fitzgerald, Joan Didion, Norman Mailer, Albert Einstein… la lista de autores es inmensa y la calidad de los artículos reunidos es genial. No dejen de explorarla, tendrán lectura para rato. Cool Tools: The Best Magazine Articles Ever.

Cómo escribir un cuento policíaco, por G. K. Chesterton

El segundo gran principio es que el alma de los cuentos de detectives no es la complejidad sino la sencillez. El secreto puede ser complicado pero debe ser simple. Esto también señala las historias de más calidad. El escritor esta ahí para explicar el misterio pero no debería tener que explicar la propia explicación. Ésta debe hablar por sí misma. Debería ser algo que pueda decirse con voz silbante (por el malo, por supuesto) en unas pocas palabras susurradas o gritado por la heroína antes de desmayarse por la impresión de descubrir que dos y dos son cuatro. Ahora bien, algunos detectives literarios complican más la solución que el misterio y hacen el crimen más complejo aun que su solución. (…) Si tuviese que crear reglas para este tipo de composiciones, esta es la primera que sugeriría: en términos generales, el motor de la acción debe ser una figura familiar actuando de una manera poco frecuente. Debería ser algo conocido previamente y que esté muy a la vista. De otra manera no hay autentica sorpresa …

«Creo que los lectores son felices cuando son muy activos»: Lydia Davis

En sus relatos los silencios, todo lo que no cuenta, es tan importante como las palabras. ¿Cómo llega a calcular todo lo que no debe decir? No es el resultado de un cálculo, es algo más intuitivo, depende de cómo me llegue historia. Mi reflexión gira alrededor de cuánta información es suficiente para una buena historia: lo que sobra y lo que falta, y cómo mantener el equilibrio mientras lo escribo. Pero soy incapaz de pensarlo con antelación, tampoco lo pienso luego ni pulo cosas. El autor debe mantener un equilibrio entre el control que ejerce y la actividad del lector. Leo a autores que ejercen demasiado control, que explican demasiadas cosas. Creo que los lectores son felices cuandohacen mucho, cuando son muy activos. ¿Cómo se consigue que en una sola frase pueda incluirse toda una historia? Según la sensación de concreción que me transmite cuando la leo. Un sentido físico de que la historia es parte de otra historia. En las conversaciones me gustan las interjecciones, es decir, todo lo que puede llegar a …

«Notes from a Literary Apprenticeship», Jhumpa Lahiri

My love of writing led me to theft at an early age. The diamonds in the museum, what I schemed and broke the rules to obtain, were the blank notebooks in my teacher’s supply cabinet, stacked in neat rows, distributed for us to write out sentences or practice math. The notebooks were slim, stapled together, featureless, either light blue or a brownish-yellow shade. The pages were lined, their dimensions neither too small nor too large. Wanting them for my stories, I worked up the nerve to request one or two from the teacher. Then, on learning that the cabinet was not always locked or monitored, I began helping myself to a furtive supply. (…) It was not in my nature to be an assertive person. I was used to looking to others for guidance, for influence, sometimes for the most basic cues of life. And yet writing stories is one of the most assertive things a person can do. Fiction is an act of willfulness, a deliberate effort to reconceive, to rearrange, to reconstitute nothing …