Year: 2012

Los escritores y su primer libro

  Si Daniel Alarcón, nacido en Perú y criado en Alabama, no hubiera recibido una beca del programa de escritura creativa de Columbia y no hubiera tenido como profesor a un editor de la revista Harper’s y si ese editor no hubiera mostrado interés por sus textos y no le hubiera dado la tarjeta de Eric Simonoff, un agente literario, y si Simonoff no hubiera firmado contrato con él y si el editor del New Yorker no se hubiera retirado dando así lugar a que la editora que lo continuó quisiera dedicar un número a nuevos escritores, y si Simonoff no le hubiera hecho llegar a esa editora un relato de Alarcón y si esa editora no lo hubiera publicado, ese relato no hubiera despertado, como despertó, el interés de tantas editoriales y es probable que su primer libro, Guerra a la luz de las velas jamás se hubiera editado en Harper Collins en 2007. —Una profesora me dijo: “Solo puedes escribir tu primer libro una vez, nunca vas a pasar de nuevo por esa inocencia”. Ahora he visto a muchos amigos …

Luis Chaves: «Yo sí creo que la poesía es totalmente irrelevante…»

¿Hoy es muy difícil ser escritor? Siempre ha sido igual. Uno se mete en esto por otras razones, ¿vivir de esto? yo no conozco a nadie que lo haga. Lo que se hace es escoger oficios que tienen que tienen que ver con la palabra, son editores, son periodistas, son traductores, algunos, otros harán otras cosas, pero ¿pensar en vivir solo de la literatura? no sé quién tiene esa idea en la cabeza. Hay que vivir de otra cosas, que tampoco me parece mal, las razones por las que uno empieza a escribir tampoco tienen que ver con una fuente de ingresos, no va por ahí. ¿Todavía pensás que la poesía no sirve para nada? Me habían preguntado eso alguna vez. A mí lo que me gusta es escribir en general, muchos géneros, no me preocupa tanto que género son. Con la poesía yo creo que nadie puede negar que es el género menos leído, es como para un grupo muy reducido de gente. A veces es un poco ridículo ver lo que se suscita en estos mundillos de …

Berlín transformada

El Clärchens Ballhaus es uno de los salones de baile más antiguos que existen en la ciudad de Berlín, Alemania. Fue fundado en 1913. A pesar de haber pasado por dos guerras mundiales y de haber sido fuertemente afectada durante la Segunda Guerra, logró salir adelante y mantenerse en un lugar especial del corazón de los berlineses. Durante los años de la República Democrática de Alemania, cuando Berlín estaba dividida por el muro, el Clärchens Ballhaus quedó en la parte este. Eso no impedía que los ciudadanos del oeste la visitaran. Cuando les era permitido viajar, los occidentales terminaban dando algunos pasos de baile o tomándose algunas copas en el inmenso local de techos muy altos. Esa circunstancia lo hizo punto de encuentro conocido entre gente de ambas partes de la ciudad. Las mujeres orientales iban allí a ver si podían conquistar a algún tipo de la parte occidental para que se las llevaran “al otro lado”. Este excepcional roce lo convertía también en lugar obligatorio para los agentes de la STASI (la policía secreta …

Cuentos de tacuacines

En El Salvador los llamamos “tacuazín”; en Nicaragua les llaman “zorro cola pelada”; en Costa Rica son “zorros” nada más; en otros países son conocidos como “zarigüeyas” o “tlacuaches” y en inglés se llaman “opossum”. En algunas islas del Caribe como Antigua, Grenada, Dominica y Trinidad, se les llama “manicou” y es un platillo muy apetecido que aseguran sabe a pollo. Su nombre científico, para quien todavía no lo identifica, es Didelphis marsupialis. El animalito se encuentra desde el sur de Canadá hasta el norte de la Argentina. Se alimenta de vegetales, frutas, larvas, gusanos y en situaciones extremas de huevos y pequeños mamíferos y reptiles. Cuentan con un marsupio, es decir, con un pliegue de piel que recubre las mamas de la hembra y forma una bolsa a forma de incubadora hacia donde las crías se arrastran tras su nacimiento y donde terminarán de desarrollarse, mientras beben la leche de la madre. En los tacuacines, este período dentro del marsupio dura sesenta días luego de una gestación de apenas catorce días. Se le considera un …

Cine en El Salvador (y II)

Entusiasmada por el tema y con varias inquietudes en mente todavía, decidí buscar al cineasta salvadoreño André Guttfreund y conversar con él sobre su opinión de la situación del cine nacional. Guttfreund ha sido ganador del Premio de la Academia del Arte y Ciencias Cinematográficas de Estados Unidos, conocido como Premio Óscar. Es director y productor de numerosas series y películas para televisión y cine. Hace relativamente poco retornó al país con el objetivo de encontrar gente que pueda dedicarse al cine de ficción, tal como se ha dedicado él toda su vida. Guttfreund considera que la situación del cine documental en el país es buena. Y esto puede tener que ver con los lugares donde ha estudiado la gente que lo está haciendo, como Cuba, donde se le da mayor énfasis al cine documental como un mecanismo de denuncia social. “Pero en ficción estamos malísimos”, me dice tajante, sentados en la terraza de su casa.  No se puede tener una industria de cine sin cine de ficción porque éste es el que financia luego …

Carátula 48

La revista electrónica Carátula 48 ya está en línea, con un número en homenaje al poeta nicaragüense Ernesto Cardenal, Premio Reina Sofía de Poesía Iberoamericana 2012. En la sección de poesía también hay una selección de poemas de la salvadoreña Elena Salamanca. Y se convoca al Premio Centroamericano Carátula de Cuento Breve 2012 (bases aquí).