Year: 2011

Allan Mills en Círculo de Poesía

Una muestra de inéditos del guatemalteco Alan Mills se comparte en la revista electrónica Círculo de Poesía: Polaroid Finalmente he podido tocar Al engendro que fui. Lo hice a través de una fotografía polaroid, Pegada en la pared. Al principio parecía yo mismo, A mi edad actual, Nada denunciaba el hallazgo De ningún ser sin Tiempo. Todo fue comenzar a rascar el material, El papel con la luz acumulada perdió capas Y más capas hasta que perforé el muro. Frente a mí se abrió un agujero negro. Parece el interior de un caracol. Avanzaba hacia a mí una especie de luz, Una iluminación imposible de explicar. Y pude verme partícula por partícula, Me sentí pasando por cada poro de mi piel, Era la energía ya caminando dentro de mí, La psique de un agujero negro, Tragándose al Universo. Foja de Poesía No. 277: Allan Mills – Círculo de Poesía.

Retrato de la hija cachorra

Los dos grandes mitos que eternizaron a Dylan Thomas –el record de 18 whiskies antes de morir en el hoy en venta Chelsea Hotel, y su nombre bautizando a Bob Dylan y dándole letra a la cultura del rock– ni siquiera son mencionados en estas memorias de su hija Aeronwy. Sin embargo, Paisajes de mi padre cumple de manera notable con ese extraño requisito que deberían tener las obras que se proponen abordar mitos verdaderos: como el agua de mar en medio de un desierto, a medida que satisface la curiosidad genera una avidez aún mayor por seguir sabiendo. Poemas, relatos, cartas, fotos, canciones y películas; todo aquello de Dylan Thomas que esté revoloteando por ahí va a caer inexorablemente a nuestras manos mientras se lee esta obra mítica; tan dylaniana –los rasgos faciales de padre e hija son idénticos y su escritura hace recordar a algunos de los cuentos de Retrato del artista cachorro– como dylaniana –el pelo alborotado y el rostro anguloso construyen casi un homenaje a Blonde on Blonde–. Página/12 :: libros.

Aldous Huxley: The most beautiful death

I had been warned in the morning that there might be some up-setting convulsions towards the end, or some sort of contraction of the lungs, and noises. People had been trying to prepare me for some horrible physical reaction that would probably occur. None of this happened, actually the ceasing of the breathing was not a drama at all, because it was done so slowly, so gently, like a piece of music just finishing in a sempre piu piano dolcemente. I had the feeling actually that the last hour of breathing was only the conditioned reflex of the body that had been used to doing this for 69 years, millions and millions of times. There was not the feeling that with the last breath, the spirit left. It had just been gently leaving for the last four hours. In the room the last four hours were two doctors, Jinny, the nurse, Rosalind Roger Gopal – you know she is the great friend of Krishnamurti, and the directress of the school in Ojai for which Aldous …

The History of Science Fiction (by Ward Shelley)

Les recomiendo estudiar detenidamente este excelente diagrama hecho por Ward Shelley que hace un recorrido por la historia de la literatura fantástica, de ciencia ficción y de terror así como su relación con otros géneros como las novelas del oeste o de detectives. Para asimilarlo mejor, recomiendo comenzar por la esquina superior izquierda, donde el miedo y el asombro son el nudo que va desatando las primeras historias, leyendas y mitos que poco a poco van conformando estos páramos literarios. (Reproducido con autorización del excelente blog literario Biblioklept, tomado a su vez de Flavorwire. Para verlo mejor, hacer click en el botón derecho del mouse, abrir en una pestaña nueva y luego hacer click en la imagen para aumentarla).

William Carlos Williams – Asfódelo

Del asfódelo, esa flor algo verde, igual que un botón de oro sobre su tallo bifurcado —si no fuera porque es verde y leñoso— yo vengo, querida, a cantarte. Vivimos mucho tiempo juntos una vida llena, si quieres, de flores- Así que me alegré apenas supe que también había flores en el infierno. William Carlos Williams – Asfódelo : Ignoria. En inglés: Asphodel, That Greeny Flower (excerpt).

Un friso oscuro y esplendoroso

La vida del escritor Augusto Roa Bastos es tan impactante como una de sus novelas. Exiliado de Paraguay llegó a la Argentina donde escribió Hijo de hombre, novela con la que obtuvo el premio Losada, con la que ganó además repercusión internacional. Sergio Ramírez prologa ahora la reedición que ha hecho Eterna Cadencia y hace un breve recorrido sobre todo por la infancia del autor: [C]uentan sus biógrafos que en 1925, Augusto había sido enviado a Asunción para que siguiera sus estudios en el Colegio de San José, al cuidado de un tío de su padre, el obispo Hermenegildo Roa, lo que puede sonar un grato privilegio. Pero según le contó a Tomás Eloy [Martínez], “tenía un solo par de medias y vivía muerto de hambre”, el más pobre entre todos los alumnos de diversas edades, hacinados en un dormitorio comunal. Para ese viaje a Asunción, emprendido a los ocho años de edad, estrenó unos zapatos con suela crepé. Era la primera vez que salía de Iturbe, y la primera vez que se subía a un tren. …

Entre líneas: Antonio di Benedetto

“Primero estuvo detenido unos meses en Mendoza, en el Colegio Militar. No se lo podía ver, pero sí llevarle ropas y alimentos. Cuando lo trasladaron sorpresivamente a la Unidad 9 de La Plata, no nos dijeron adónde lo habían llevado. Empezamos a buscar con Bernardo Canal Feijóo, y los dos, cada uno por su lado, logramos saber su destino. (…) Estuvo preso un año y siete meses, desde marzo de 1976 hasta septiembre de 1977. Yo pedí a todo el mundo que hiciese lo posible para lograr su libertad. Finalmente el Premio Nobel de Literatura Heinrich Böll le envió un telegrama a Videla”. Antonio Di Benedetto sufrió cuatro simulacros de fusilamiento y numerosos golpes. Sin poder escribir, porque le rompían todos los papeles, encontró entonces un ardid: “Me mandaba cartas donde me decía: ‘Anoche tuve un sueño muy lindo, voy a contártelo’. Y transcribía el texto del cuento con letra microscópica (había que leerla con lupa). Después esos cuentos se editaron bajo el título de Absurdos. Con el anticipo que le dio el editor viajó …

El Biblioburro

La burra se llama Alfa, el burro se llama Beto y junto con el profesor Luis Soriano Borges conforman el Biblioburro. Viajan por las poblaciones de Colombia donde no hay bibliotecas porque «si los niños no tienen bibliotecas, hay que inventarse una; si esos niños del monte no tienen biblioteca, hay que llevarles la biblioteca hasta allá».

Why Do Writers Abandon Novels?

Este artículo examina los casos de varios escritores que emprendieron proyectos de novela pero no terminaron de escribirlas, o las escribieron pero las descartaron luego de invertir años en ellas. Es algo que suele ocurrir. En mi caso, he quemado 2 y tengo una con un pie en la pira, aunque quiero antes rescatar algunas páginas que espero puedan servir para otras narraciones. Es parte de los gajes del oficio de todo escritor (eso y la famosa «hoja en blanco»). Quizás es Stephen King quien lo define mejor: “Look, writing a novel is like paddling from Boston to London in a bathtub,” he said. “Sometimes the damn tub sinks. It’s a wonder that most of them don’t.” Why Do Writers Abandon Novels? – NYTimes.com.

«Soy un depredador en busca del amor»: James Ellroy

  ¿Cree que si su madre no hubiera sido asesinada nunca se hubiera convertido en escritor? Es una buena pregunta, pero pensar eso resulta bastante patético. Nunca pienso en estos términos porque sé que no puedo volver atrás en mi vida y cambiar a mis padres. Por tanto, no pierdo mi energía en darle vueltas a este tema. Eso es lo que sucedió. ¿Continúa todavía la maldición de su madre? No. Escribí el libro, me enfrenté a esa maldición y ya no estoy en ese círculo. Ahora soy un hombre feliz. Su libro me recuerda a Mujeres, de Charles Bukowski. ¿Lo pensó mientras escribía? A mí no me gusta Bukowski. Y no he leído el libro Mujeres. Por tanto no puedo relacionarlos… Pero, seguro que se comporta mal con ellas, ¿no? De usted se ha dicho que es un depredador, un machista y un fascista. ¿Está de acuerdo? «La maldición de mi madre ya está conjurada. Soy un hombre feliz. Yo no tengo una tendencia política muy definida. Tampoco pienso que los hombres sean superiores a …

Apuntes en mi moleskine mientras veo 2001, A Space Odyssey de Stanley Kubrick

  En “The Dawn of Man”, cuando nuestros ancestros simiescos descubren que pueden tomar algo, y con ello, golpear. El hombre descubre la violencia. Y el acto de matar. La herramienta, the weapon of choice, puede ser cualquier cosa. Una piedra, un hueso, una quijada de asno. Matar le puede servir para dos fines: alimentar o vencer a sus enemigos. Luego, matar cobrará otras categorías: desahogar furias, demostrar poder, causar miedo. Los otros, los que aún no descubrieron el acto de matar, miran con espanto cómo uno de los suyos cae, no se mueve más. Está muerto. Aprenderán por el ejemplo. Matarán también, tarde o temprano. Más adelante, mucho más adelante, el hombre descubrirá que las palabras también hieren. Y hasta matan. Simultáneamente descubrirá que el silencio o el no decir también es hiriente, asesino, doloroso. Las naves espaciales flotando en el espacio. Tan reales. El espacio, la soledad. Y si no fuera por la música, el silencio. El infinito, angustiante silencio. La limpieza de la estructura y las naves. La respiración del capitán Dave Bowman …