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Para conocer mejor a Salarrué

Portada de la página web de la Colección Virtual Salarrué. A mano derecha hay una pequeña foto del escritor, el resto es el texto de presentación.

Desde hace un par de semanas, está a disposición del público la Colección Virtual Salarrué, un importante rescate documental de uno de nuestros artistas más emblemáticos. Dicha colección está alojada en el repositorio virtual de la Universidad Centroamericana José Simeón Cañas de El Salvador (UCA), donde también están alojadas otras valiosas colecciones.
Esta recopilación es uno de los productos resultantes de un amplio proyecto de investigación, encabezado por el escritor salvadoreño Miguel Huezo Mixco, titulado “Intelectuales y el poder. Los roles públicos de Salarrué entre 1931 y 1944”. La realización del mismo fue posible gracias al apoyo del Fondo de Investigación Académica de la Vicerrectoría de Investigación de la UCA.
En este rescate, destaca la participación de un grupo de 17 profesionales de diferentes disciplinas, equipo respaldado por el historiador Sajid Herrera, director de UCA Editores, y Jacqueline Morales, directora de la Biblioteca Florentino Idoate, S.J. Dicho equipo ejecutó diversas labores de asesoría, transcripción, restauración y preservación digital, análisis de contenido y asesoría documental que, junto con la rigurosidad, el entusiasmo y el apoyo necesarios, lograron dar buen fin a esta iniciativa en poco menos de un año de intensa labor.
Este proyecto se verá complementado con la eventual publicación en papel de una antología de diversos textos periodísticos producidos por Salarrué, que contará además con una introducción para hablar sobre los elementos centrales de su ideario.
El camino para salvaguardar el legado documental de Salarrué ha sido largo. En 1994, el empeño de otro artista, Ricardo Aguilar (ya fallecido), logró el rescate de numerosos manuscritos, recortes, libros, pinturas y objetos del escritor, que languidecían en condiciones inadecuadas en Villa Montserrat, la casa de Los Planes de Renderos donde vivió Salarrué durante sus últimos años. El patrimonio rescatado pasó luego a resguardo del Museo de la Palabra y la Imagen (MUPI). Fue este museo, bajo la dirección de Carlos Henríquez Consalvi, el que luego de incansables gestiones, logró que la documentación formara parte del Registro Memoria del Mundo de la Unesco.
La Colección Virtual recién inaugurada, cuenta con una semblanza de Luis Salvador Efraim Salazar Arrué, quien luego contrajera sus apellidos para formar el nombre artístico con el que se dio a conocer en el ambiente literario y pictórico latinoamericano. Hay también una minuciosa cronología sobre la vida y obra del artista, elaborada por Jorge Palomo, que rectifica algunos datos presentados en cronologías anteriores. Además, cuenta con una galería de fotografías y una colección documental que incluye artículos y tesis sobre su obra, así como una recopilación hemerográfica que incluye ejemplares de las revistas Cypactly, Espiral y Amatl, que nos permiten conocer su faceta como editor. Se incluyen también varios de sus artículos aparecidos en la emblemática revista Repertorio Americano, de Costa Rica, y en la revista Cultura, de El Salvador, entre otras publicaciones.
El lanzamiento de esta Colección Virtual estuvo acompañado de un ciclo de tres conversatorios presentados en el canal de YouTube de Centroamérica Cuenta y que también están disponibles al público. Estos conversatorios, en los que participaron escritores y académicos estudiosos de su obra, giraron en torno a su vigencia y los múltiples aspectos desde los cuales puede abarcarse su obra, que no se limita a la cuentística de ficción y que es más amplia que sus libros más conocidos, Cuentos de barro, Trasmallo y Cuentos de cipotes.
Esta iniciativa procura suplir los vacíos documentales sobre Salarrué y deja abierta la posibilidad de enriquecer el acervo rescatado con aportes individuales. Por ejemplo, pronto se añadirá a la colección el manuscrito de una ópera compuesta por el escritor Hugo Lindo y musicalizada por German Cáceres, basada en la novela El Cristo Negro. Una copia de dicha obra estaba en manos del Dr. Ricardo Roque Baldovinos, de la UCA, quien la facilitó para ser agregada a este archivo. La colección está abierta y queda como invitación para la recepción de nuevos documentos, para que siga creciendo y completándose.
Navegar en esta documentación permite renovar el acercamiento a la obra de Salarrué que, como ya fue dicho, no se limita solamente a lo narrativo ni a libros que han encasillado su obra como costumbrista o indigenista. Sus ideas estéticas, combinadas con su conocimiento de la Teosofía y otras ciencias esotéricas, están reflejadas en otros trabajos suyos que, acaso por el tabú o los prejuicios que ha significado dicho conocimiento en nuestra sociedad, son leídos como relatos fantásticos o, en el peor de los casos, han sido reducidos a considerarse como textos exóticos o inexplicables.
Esta ampliación de la visión de la obra salarrueriana es importante para la lectura y el conocimiento de uno de los autores que sostienen nuestro canon literario. Por desgracia, el primer encuentro que tienen nuestros jóvenes estudiantes con su obra pasa por el filtro de una pedagogía literaria urgida de actualización, no sólo en cuanto a contenidos, sino sobre todo en cuanto al abordaje de la valoración y la interpretación de las obras, los autores y su tiempo. Con demasiada frecuencia he escuchado comentarios de gente menor de 30 años que dicen que los libros de Salarrué son aburridos (Cuentos de barro) e incomprensibles (Cuentos de cipotes). No me cabe duda que esa percepción negativa deriva de las mencionadas malas prácticas en la enseñanza literaria de nuestros autores.
Por otro lado, el acercamiento a la faceta de articulista de Salarrué, contribuirá a darnos elementos de comprensión de su propio tiempo, una época que tiene una importancia fundamental en la historia salvadoreña y en el posterior desarrollo del país, cuyos tumbos y coletazos son todavía sentidos por nuestra sociedad.
Tomando en cuenta que la preservación documental en El Salvador ha sido una tarea históricamente descuidada, este proyecto es un motivo de celebración porque pone al alcance de investigadores y lectores, tanto nacionales como extranjeros, un material valioso que, de otra manera, no hubiéramos podido conocer.
Ojalá que este proyecto motive a otras instituciones e investigadores a emprender iniciativas similares, que contribuyan al rescate y preservación de nuestro valioso patrimonio documental.
(Publicado en La Prensa Gráfica de El Salvador, sección de opinión, domingo 4 de diciembre de 2022. Foto: captura de pantalla de la página de presentación de la Colección Virtual Salarrué).

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