Autor: Jacinta Escudos

Aldous Huxley lee Brave New World

Si no sabe qué hacer este fin de semana, quizás puede dedicarle tiempo a escuchar esta versión de Un mundo feliz de Aldous Huxley, leída por él mismo. Es una versión dramatizada, es decir, no necesariamente la versión literaria de la novela, pero en todo caso, aceptada por Huxley, ya que él mismo la está leyendo, así es que no deja de ser una propuesta interesante. Aquí va la parte 1 y aquí la parte 2. (La transmisión está en inglés).

«No sé, me importa un pito que las mujeres…», Oliverio Girondo

No se me importa un pito que las mujeres tengan los senos como magnolias o como pasas de higo; un cutis de durazno o de papel de lija. Le doy una importancia igual a cero, al hecho de que amanezcan con un aliento afrodisíaco o con un aliento insecticida. Soy perfectamente capaz de sorportarles una nariz que sacaría el primer premio en una exposición de zanahorias; ¡pero eso sí! -y en esto soy irreductible- no les perdono, bajo ningún pretexto, que no sepan volar. Si no saben volar ¡pierden el tiempo las que pretendan seducirme! Ésta fue -y no otra- la razón de que me enamorase, tan locamente, de María Luisa. ¿Qué me importaban sus labios por entregas y sus encelos sulfurosos? ¿Qué me importaban sus extremidades de palmípedo y sus miradas de pronóstico reservado? ¡María Luisa era una verdadera pluma! Desde el amanecer volaba del dormitorio a la cocina, volaba del comedor a la despensa. Volando me preparaba el baño, la camisa. Volando realizaba sus compras, sus quehaceres… ¡Con qué impaciencia yo esperaba que …

Weirdest Writer Deaths

Tennessee Williams murió ahogado por un tapón de plástico de un frasco de colirio para los ojos. Los doctores sospecharon que las botellas de vino y algunos medicamentos de prescripción que se encontraban cerca tuvieron algo que ver en el impedimento de Williams para tener el reflejo natural de expulsarlo. Otras muertes extrañas de escritores en este enlace. Fuente: http://www.huffingtonpost.com

30 Libros

Me encontré este reto que quizás alguien se atreva a seguir. Durante 30 días, sea en Twitter o en su blog, se postean 30 Libros según la guía que sigue: 1. Uno que leyó de una sentada. 2. Uno que se haya demorado mucho en leer. 3. Uno que sea un placer culposo. 4. Uno que le gusta a todos menos a usted. 5. Uno de viajes. 6. Uno de un nobel. 7. Uno muy divertido. 8. Uno para leer por fragmentos. 9. Uno con una excelente versión cinematográfica. 10. Uno con una pésima versión cinematográfica. 11. Uno que lo haya motivado a visitar algún lugar. 12. Una biografía. 13. El primer libro que leyó en su vida. 14. Uno que haya odiado hace años y hoy admira. 15. Uno que haya amado hace años y del que hoy reniega. 16. Uno ruso que sí haya leído. 17. Uno de este año. 18. El que más veces ha leído. 19. Uno que lo haya sorprendido por bueno. 20. Uno que lo haya sorprendido por malo. 21. Uno …

Luz de agosto, William Faulkner (1)

Leo Luz de agosto de William Faulkner. Es un libro de 508 páginas y apenas voy por la doscientos pero estoy maravillada por su construcción. El comienzo es muy simple y sin darse cuenta el lector, el libro se va creciendo y engrandeciendo. Lena Grove emprende la búsqueda, a pie, del hombre que la embarazó. Llega a un poblado justo el día de un incendio. Consigue que la lleve un hombre en una carreta. Ella le cuenta el cuento del embarazo con medias palabras. Llega a un aserradero donde le dicen puede trabajar el tipo. Hay una confusión de nombres, así es que habla con el que creen puede ser el sujeto pero en realidad no es. Mientras tanto medio pueblo anda viendo lo del incendio. Y lo del incendio, bueno, eso es otro cuento, con sus personajes y su propio drama. La estructura va dando saltos hacia atrás en el tiempo pero de manera ordenada, es decir, va examinando el pasado de cada personaje y sus circunstancias, de modo que poco a poco se …

El perro en la niebla, Róger Lindo

A propósito de la edición salvadoreña de la novela El perro en la niebla de Róger Lindo, me parece oportuno volver a compartir el comentario que publiqué el 1 de febrero del 2007 en la versión anterior de este blog, cuando la novela fue publicada en la editorial Verbigracia de España y su autor tuvo la gentileza de hacérmela llegar. Recuerdo que recibí el paquete, vi el libro sin intención de leerlo, sólo de ver las primeras páginas, porque en aquellos momentos estaba en otras lecturas, y leí el primer párrafo. Era un sábado. Quedé enganchada hasta terminar de leer el libro. De hecho, me medí y dejé un poco para terminarla el siguiente día, porque era tan buena que no quería que se me terminara tan rápido. Pero fue un libro que una vez comenzado ya no pude soltar. Cuatro años después sigo teniendo la misma buena impresión de su lectura y lo recomiendo con entusiasmo. Sigo pensando que, de todo lo que se ha escrito sobre la guerra, es lo mejor que he …

Idolatría, Sherman Alexie

    Marie esperó horas. Estaba bien. Ella era india y todo lo indio -powwows, funerales y bodas- requería paciencia. Esta audición no era india, pero ella estaba lista cuando dijeron su nombre. “¿Qué vas a cantar?”, preguntó el británico. “‘Every Reservation Girl Loves Patsy Cline’”, dijo ella. “Escuchémosla”. Sólo pudo cantar la primer estrofa antes de que la interrumpieran. “Eres una cantante horrible”, le dijo. “No vuelvas a cantar nunca”. Ella sabía que ese momento se transmitiría por la cadena nacional. Ella había estado de acuerdo en aceptar cualquier humillación. “Pero mis amigos, mis maestros de voz, mi madre me dicen que soy buena”. “Te mintieron”. ¿Cuántas canciones había cantado Mariela en su vida? ¿Cuántas mentiras le habían contado? Enfrente de la cámara, Marie hizo la cruel suma, se fue corriendo hasta la habitación verde y lloró en los brazos de su madre. En este mundo, debemos amar a los que mienten. O vivir solos. Cuento tomado de HermanoCerdo :: Literatura y Artes Marciales » Idolatría.

De «eso» no se habla

Hace unos días leí algo que me causó una impresión muy fuerte. Hablo del reportaje “Yo violada” del periodista Roberto Valencia, publicado en el periódico digital El Faro. Aunque el título es elocuente realmente no se tiene idea de la dimensión de lo que va a leerse. El reportaje habla del caso de Magaly (nombre ficticio, como casi todos los utilizados en el mismo), una muchacha que fue violada por 15 pandilleros durante más de tres horas. Fue sacada de la escuela por los mareros para ser servida como “regalo de cumpleaños” para uno de ellos y de paso los demás aprovecharon para hacer fiesta con el cuerpo de la niña, aún virgen. No es mi intención volver a contar el caso, creo que la pluma del periodista lo hizo bastante bien. Pero sobre todo, lo que el periodista logró de manera excepcional es dejar al descubierto una dimensión de la realidad salvadoreña que nos es absolutamente desconocida. Porque los medios de comunicación y las autoridades se limitan a hacer un conteo diario, fríamente estadístico, …

«La Loteria en Babilonia», Jorge Luis Borges

Como todos los hombres de Babilonia, he sido procónsul; como todos, esclavo; también he conocido la omnipotencia, el oprobio, las cárceles. Miren: a mi mano derecha le falta el índice. Miren: por este desgarrón de la capa se ve en mi estómago un tatuaje bermejo: es el segundo símbolo, Beth. Esta letra, en las noches de luna llena, me confiere poder sobre los hombres cuya marca es Ghimel, pero me subordina a los de Aleph, que en las noches sin luna deben obediencia a los Ghimel. En el crepúsculo del alba, en un sótano, he yugulado ante una piedra negra toros sagrados. Durante un año de la luna, he sido declarado invisible: gritaba y no me respondían, robaba el pan y no me decapitaban. He conocido lo que ignoran los griegos: la incertidumbre. En una cámara de bronce, ante el pañuelo silencioso del estrangulador, la esperanza me ha sido fiel; en el río de los deleites, el pánico. Heráclides Póntico refiere con admiración que Pitágoras recordaba haber sido Pirro y antes Euforbo y antes algún …

Escritores criminales

Peor le fue a William Burroughs (1914-1997), culpable de haber asesinado en 1951, en Ciudad de México, a su mujer, Joan Vollner, jugando a ser Guillermo Tell. El autor de El almuerzo desnudo disparó sobre la manzana que sostenía en la cabeza su mujer, pero hizo diana en su frente. En su declaración afirmó que fue una muerte accidental, los forenses mexicanos avalaron su versión y, pocos días más tarde regresó a Estados Unidos sin exceso de equipaje ni sentido de culpa. Su gran amigo Kerouac llegó a escribir: “Bill es grande, y Joan le ha hecho aún más grande que nunca”. Leer artículo completo en: Se busca.

¿Qué pasa con las bibliotecas de los escritores cuando mueren?

A la muerte de Herman Melville, una librería compró sus libros por 120 dólares pero sólo aprovechó algunos: a los de teología los destruyó para vender el papel. Los libros de Stephen Crane tuvieron una suerte incluso más disparatada: fueron subastados en las escaleras de ingreso de un juzgado de Florida tras la muerte de su viuda, para pagar deudas. Los nueve mil ejemplares de la biblioteca personal de Ernest Hemingway permanecen en su villa cubana sin que puedan ser consultados por los especialistas debido a la censura del gobierno de ese país. Al igual que el autor de El viejo y el mar, Mark Twain solía afirmar que carecía de formación literaria, pero los ejemplares que han sido rescatados de la pérdida de su biblioteca muestran a un lector voraz y analítico. El escritor como lector – Diario EL PAIS – Montevideo – Uruguay.