Autor: Jacinta Escudos

Los atrasos en Jacintario TV

Para quienes han estado pendientes de la continuidad de Jacintario TV y para quienes están suscritos, tanto a este blog como al canal, quiero explicar los motivos de la irregularidad de las actualizaciones. El mes pasado tuve problemas de salud que me impidieron trabajar durante 2 semanas. Desde antes había comenzado a tener un problema con la app que utilizo para editar los videos. Es un problema que sólo puede ser solucionado por la empresa que brinda el servicio. Han sido lentos e ineficientes, a pesar de que soy suscriptora de pago. Podría utilizar el editor de YouTube pero es muy básico y faltan funciones que la app sí tiene. Podría conseguir un programa de edición y editar en la computadora. Pero también tengo otros problemas técnicos con el resto de mi equipo (en pocas palabras, la obsolecencia tanto de hardware como de software). No voy a abrumarlos con detalles, pero son problemas que sólo pueden solucionarse renovando el equipo. A pesar de ello, sigo planificando y pensando en nuevas ideas. Tanto para el canal …

Convocatoria: El horror en la literatura (taller literario)

Convocatoria abierta del 7 de julio al 12 de agosto 2017. Duración del taller: todos los sábados, de 3 a 6 p.m., del 19 de agosto al 30 de septiembre 2017 (siete sesiones).  Lugar: Mediateca del Centro Cultural de España en San Salvador (calle La Reforma, junto a la Embajada de España, San Benito). Costo: 80 dólares taller completo.    Objetivo del taller: El género del horror, tanto en la literatura como en el cine, es uno de los favoritos del público. A pesar de ello, en los países latinoamericanos es un género trabajado por pocos escritores. En El Salvador (y en la región centroamericana) son contados los cuentos o novelas enmarcados dentro de este género. Algunos autores, como Rubén Darío, escribieron un par de cuentos dentro del género, pero no lo convirtieron en su especialidad. Por ello, el taller pretende analizar las diferentes técnicas utilizadas por escritores y cineastas para construir el terror en sus historias. También se hará un recorrido histórico por la literatura más significativa del género: desde las leyendas y supersticiones, las novelas …

Una buena historia de miedo

Nueva Inglaterra, año mil seiscientos treinta y tantos. Una familia de colonos es forzada a abandonar la comunidad en la que habitan, debido a diferencias religiosas con los líderes de la misma. William, su esposa y sus cinco hijos emprenden la aventura de establecerse solos, en una zona cercana a un bosque. En el nuevo lugar, empiezan a ocurrir eventos inexplicables que van escalando en intensidad y que ponen en duda no sólo la fe de la familia, sino también su cordura. Es el argumento de la película La bruja (2015), dirigida y escrita por Robert Eggers y que ganó premio a Mejor Dirección de Drama Estadounidense en el Festival de Sundance ese mismo año. Para los amantes del género de terror, esta película resultó ser una agradable sorpresa, sobre todo por la manera en que el director construye la tensión y el suspenso. Si en los últimos años los directores del género nos inundaron con argumentos repetitivos, con efectos excesivos de violencia gráfica o sorpresas visuales que impactan al espectador por lo súbito, Eggers …

La omisión de la cultura

Una de las grandes omisiones del informe de tres años de gobierno del presidente Salvador Sánchez Cerén, fue mencionar que durante el transcurso de los últimos doce meses se aprobó una Ley de Cultura. De hecho en todo su discurso no hizo referencia ni una vez, de manera directa, al tema cultural. La única mención más o menos relacionada, fue de forma general en el siguiente párrafo que reproduzco textual: “Fortaleceremos el tejido social a través de la convivencia y participación ciudadana, las expresiones artísticas, la Red de Casas de la Cultura y Convivencia, el teatro nacional infantil con La Colmenita, los Encuentros Culturales y el deporte”. En otro párrafo posterior, hace una alusión aún más difusa y lejana al tema, donde “los trabajadores del arte” aparecemos mezclados, junto a los deportistas, los niños, la juventud, los empresarios y todo el pueblo, siendo felicitados por participar “con entusiasmo a nivel nacional en actividades que llevan alegría y sana convivencia a las comunidades”. Si se lee bien, eso de “fortalecer el tejido social” tiene que ver …

Renovar el sistema económico

A fines de mayo pasado, el Foro Económico Mundial emitió un reporte donde advierte que a más tardar para el año 2050, deberá aumentarse la edad de retiro de los ciudadanos. Además, éstos deberán pagar cuotas más altas que las actuales, para poder mantener los sistemas de pensión a flote. Dicho reporte estudió los seis sistemas de pensiones más grandes del mundo, correspondientes a Estados Unidos, el Reino unido, Japón, Holanda, Canadá y Australia. Los ciudadanos de dichos países nacidos hoy en día tendrán una expectativa de vida que se prevé llegará a los 100 años. En los países europeos, donde la edad promedio para el retiro laboral es de 60 años, los retirados podrían tener que vivir todavía algunas décadas, teniendo su pensión como único ingreso económico. Esto significará también que los correspondientes gobiernos deberán ampliar sus servicios sociales para dar abasto a una población que va en aumento cada año. Dichos pensionados serán los afortunados, en comparación con quienes no cotizan ni tienen previsiones económicas a futuro. Para éstos, la pobreza y el …

Chibola

Una de mis escasas alegrías, cuando era una niña de 5 o 6 años, era tener que pasar la tarde en la oficina de mi padre. No recuerdo ahora los motivos varios por lo que aquello ocurría, pero cuando pasaba, era siempre una buena noticia para mí. Mi padre tenía su oficina en un edificio del Pasaje Montalvo, en pleno centro de la ciudad. Era una pequeña oficina de representaciones comerciales. Vendía productos extranjeros, sobre todo textiles, a varios de los almacenes del centro. El negocio lo compartía con su hermano, mi tío Ricardo. Él era, precisamente, uno de los motivos de mi alegría. En la oficina, podía hacer lo que me diera la gana, siempre que estuviera callada. Podía dar veinticinco vueltas en las sillas de rueditas, subirlas y bajarlas de altura y hacer carreras imaginarias con la silla por el espacio vacío entre los escritorios, hasta que mi padre me decía que me estuviera quieta. Mi tío, un hombre al que jamás vi enojado, me sentaba entonces delante de una máquina de escribir …

Permanencia literaria

Hace pocos años, en uno de mis talleres de narrativa, le di de leer a los participantes algunos cuentos de El llano en llamas, del escritor mexicano Juan Rulfo. Varios son joyas del género y suelo usarlos para ejemplificar la efectividad del uso del diálogo, la descripción y la creación de ambientes mediante la sobriedad del lenguaje. Pero cuando tocó discutir los cuentos, noté que algo pasaba. Pocos habían leído o terminado de leer los cuentos. Por fin, algunos participantes confesaron que les aburrió Rulfo y que querían leer cosas que tuvieran más relación con el tiempo actual. Recordé mis días de colegio. De pronto me sentí como alguno de aquellos profesores que nos obligaron a leer textos que nos aburrían y que para muchos implicó el alejamiento definitivo de la lectura. Muy de vez en cuando, alguna de esas lecturas obligadas me impactaba y pasaba a formar parte de mi canon personal. Pedro Páramo de Juan Rulfo fue una de ellas. Lo leí adolescente, cuando ya escribía cuentos o intentaba hacerlo. Escribía en secreto …

Apuntes de una observadora de pájaros

Hace un par de años comenzó a venir a la ventana de mi estudio una pareja de palomas ala blanca (Zenaida asiatica). Venían por las mañanas. La hembra llegaba primero, se echaba en el borde de la ventana y cantaba. Se escuchaba la respuesta desde algún lugar cercano. A los pocos minutos, llegaba el macho. Siempre hacían lo mismo: cucurrucuquearse, hacerse cariñitos con el pico, espiar hacia adentro del estudio. Me quedaba sentada, muy quieta, observándolos desde mi escritorio que está junto a la ventana. No quería espantarlas. Me encantaba ver su rutina. Las extrañaba cuando se ausentaban. Hace pocos meses, al abrir la ventana, descubrí un par de palitos. Las palomitas querían hacer nido. Empezaron a venir casi a diario. El macho le traía palitos a la hembra. Aterrizaba en el balcón, caminaba encima de ella, como si fuera una alfombra, y se los colocaba directamente en el pico. Ella tomaba cada palito y comenzaba a tallarlo, afanosa. Luego se los colocaba alrededor suyo mientras el macho volaba por más. Cuando se iban, después …