La canción del vagabundo (entrevista con Richard Gwyn)
-¿Cómo se le aparecen las ideas? -Generalmente, las ideas se me presentan como frases, una frase simple, que se desarrolla en otras frases. A pesar de que tengo muchas teorías sobre los procesos creativos, trato de no analizar demasiado esos procesos en relación conmigo mismo. Es una aversión fundada en una especie de superstición: me da miedo exponer esos procesos a la luz del sol porque pienso que puede matarlos. -Imagino que, al publicar libros que responden a distintos géneros, también tiene distintos públicos. ¿Qué sabe o imagina de esos lectores? -Viviendo en Gales, que es un país pequeño, tengo una idea muy clara de mis lectores más inmediatos y a muchos de ellos los conozco personalmente. Empiezo a perderme cuando considero un público anglófono más grande que excede las fronteras de mi propia patria –digamos, el resto del Reino Unido, los Estados Unidos o Australia– y, por supuesto, las traducciones de mis libros. En uno y otro caso la noción de “lector típico” –si es que esta especie existe– comienza a desdibujarse en incertidumbre. …