All posts filed under: Escritores

Los escritores, sus vidas, entrevistas, sus opiniones

Convocatorias de Revista Istmo: Rafael Menjívar Ochoa y Roberto Sosa

Como un homenaje a la vida y obra del escritor salvadoreño Rafael Menjívar Ochoa, la revista Istmo abre la convocatoria para su número 23 (segundo semestre 2011). El plazo límite para artículos inéditos acerca de este escritor, ya sea en forma de textos críticos o anecdóticos, o en formato de entrevistas, es el 31 de julio de 2011 y deben enviarse al coordinador, Salvador Canjura, a la dirección de correo electrónico s_canjura@yahoo.com, para ser, a su vez, enviados al Consejo Editorial para su aprobación final. Se aceptarán trabajos tanto en español como en inglés. El escritor Rafael Menjívar Ochoa falleció en San Salvador en abril de 2011. A lo largo de su vida incursionó en varios géneros: novela, cuento, ensayo, poesía y guión cinematográfico. Fue también compositor musical, traductor, periodista y editor de vídeos. Su curiosidad intelectual lo llevó a estudiar las literaturas de diversos países y épocas. Es conocido principalmente por sus novelas desarrolladas dentro del género negro. El proyecto al que Menjívar Ochoa dedicó buena parte de sus últimos años fue La Casa …

A Peek Inside Famous Writers’ Homes

Aquí una curiosa muestra de algunos escritores y los lugares donde vivían y escribían… bueno, es el pretexto para esta serie fotográfica. Por ejemplo, apenas vemos la entrada a la casa de Yukio Mishima (lámina 6) y a John Steinbeck se le ve muy cómodo sentado fumando en un sillón (lámina 9). Pero de todos modos, interesante esta serie fotográfica, surgida a propósito del anuncio de que el apartamento de Norman Mailer está en venta: Flavorwire » A Peek Inside Famous Writers’ Homes.

H.P. Lovecraft: el excéntrico de Providence

La formación autodidacta de Howard fue clásica hasta lo ridículo. A los diez años leía a Pope, a Johnson, a Ovidio y la Ilíada y la Odisea. Aprendió latín por su cuenta, y a los doce años escribía poemas al estilo de Virgilio, Horacio y Juvenal. Antes había descubierto una versión de las Mil y una noches que lo entusiasmó tanto que se declaró musulmán y dijo llamarse Abdul Alhazred (el nombre haría carrera). Cuando llegó a los clásicos grecola­tinos, decidió llamarse Massala. En 1905 escribió el primer cuento que consideraría digno de preservar, “La bestia en la cueva”. En 1908 tuvo un ataque de nervios más serio que los que sufría habitualmente, y quedó cinco años recluido al cuidado de su madre y sus dos tías. Poco se sabe de esa época, salvo que el día en que cumplió 21 años lo pasó dando vueltas en tranvía por la ciudad hasta que el servicio cesó. El Malpensante.com – H.P. Lovecraft el excéntrico de Providence.

How Writers Build the Brand

Si alguien pensó que esto de que los escritores se dediquen a promocionar sus libros para venderlos (o a promocionarse a sí mismos) nació en tiempos recientes, se equivocó. Viene desde tiempos atrás, como lo verifica no solamente este anuncio en el que Ernest Hemingway anuncia una marca de cerveza, sino que se remonta incluso hasta los tiempos de Herodoto, cuando éste se auto-financió su propio «book-tour» para promocionar su libro de historia, que tuvo su gran impulso cuando pudo declamarlo frente a una muchedumbre rica e influyente en los Juegos Olímpicos, en el Templo de Zeus. Este artículo del New York Times hace un excelente recuento de varios casos de lo que los escritores han tenido que hacer, a lo largo de la historia, en el afán de hacer visible su obra: How Writers Build the Brand – NYTimes.com (en inglés).

Ernesto Sábato (1911-2011)

Durante el fin de semana estuve probando la nueva plataforma Storify. Es una página que permite juntar en una sola entrada materiales de diferentes fuentes o redes sociales. Uno de los atractivos para mí era el poder utilizarlo como herramienta complementaria para el blog, ya que se supone que se pueden publicar las historias aquí en WordPress. Hice un recopilado de materiales sobre Ernesto Sábato pero a la hora de publicarlo acá, algo falló y no he podido lograr hacer que funcione. Tampoco se puede publicar en forma de página abierta o hacer «embed» así es que les comparto el enlace para que visiten el compilado que hice. Aunque interesantes las posibles aplicaciones de Storify, no creo volver a utilizarlo si no pueden publicarse directamente acá las páginas correspondientes. Pero ya hablaré de eso otro día.

Némirovsky inagotable

«Cuando nos lanzamos a publicar Suite francesa, era una autora completamente olvidada», reconoce Olivier Rubinstein, su redescubridor, y responsable actual de la editorial Denoël, en su amplio despacho de la sede parisiense, que se asoma a un patio interior lleno de árboles florecidos. «Había sido una escritora precoz, una especie de Françoise Sagan de su época, que publicó su primer libro en una revista literaria en 1926, con 23 años, y conquistó la celebridad absoluta a los 29 años con su novela David Golder». Cierto que dos de sus libros más célebres, este último y El baile, editados por Grasset, todavía se vendían, pero los derechos de autor que recibían las hijas de la autora eran de unos pocos cientos de euros. Rubinstein conocía a Némirovsky y leyó el texto con interés, pero sin la menor sospecha de que tenía en sus manos uno de los mayores éxitos editoriales de Denoël. Suite francesa fue un superventas total, no solo en Francia, o en España, donde conquistó el Premio de los Libreros de Madrid, y tuvo …

John Kennedy Toole: La vida es una perra necia

El autor no pudo lidiar con el rechazo de la que consideraba su obra maestra ni con los reveses de la vida, que se ponía cada vez más necia y perra, complicando cada vez más las cosas. De ahí todo fue cuesta abajo: Kennedy Toole comenzó a desmoronarse, estaba deprimido y se sentía un fracasado; por si fuera poco, las cosas no iban bien en casa. El 20 de marzo, tras una fuerte discusión con su madre desapareció; sólo se sabe que se dirigió a la costa oeste y a Georgia, donde visitó la tumba de la escritora Flannery O’Connor. Su cuerpo fue encontrado seis días después a las afueras de Biloxi, Mississippi. Ken dejó una nota para su madre, quien la destruyó de inmediato e hizo comentarios confusos sobre su contenido; jamás volvió a tocar el tema. Su muerte pasó desapercibida, uno de tantos pobres diablos que se quitan la vida a diario porque no le encuentran sentido; sería hasta 1980 que el mundo conocería a Ignatius Reilly y pondría a su autor en …

Había una vez un pájaro: Clarice Lispector

Eso se hizo evidente en 1967 cuando aceptó hacer una columna semanal, cada sábado, en el Jornal do Brasil. Sus amigos, su editor, todos le dijeron lo que tenía que hacer: “Sea usted misma”. Ella, que se había pasado la vida preguntándose “si yo fuera yo, qué haría”, pidió a sus lectores: “Avísenme si empiezo a convertirme en demasiado yo misma”. Les dijo también: “Hoy sólo quería escribir, y serían dos o tres líneas, sobre cuando un dolor físico pasa. De cómo el cuerpo agradecido, todavía jadeando, ve hasta qué punto el alma es también el cuerpo”. Y también: “Me siento tan cerca de quien me lee”. La leían los taxistas y los filósofos, los juerguistas que miraban hacia su ventana a ver si había luz, cuando pasaban por su calle, y las vecinas que le dejaban de regalo ollas de moqueca de pulpo recién hecha. Escribió durante seis años esa columna, cada sábado. Dijo en una de ellas: “Quiero que los otros comprendan lo que jamás entenderé”. Les enseñó a los brasileños que se …

Borges

  ¿Estaba enamorado Borges de María Kodama? El testamento y las decisiones que ha tomado Kodama desde 1986 sobre su obra han despertado polémicas y desatado injurias como si ella se hubiese aprovechado de su vínculo con Borges para actuar en provecho exclusivamente propio. Pero lo cierto es que en los últimos 15 años de vida de Borges nadie lo atendió y cuidó como Kodama, y nadie tuvo posibilidad de escuchar sus deseos como ella. Poco importa hoy entonces que a alguien la parezca mal o bien que la obra de Borges pase mediante un contrato de dos millones de euros de Emecé a Random House, que se reediten libros que Borges no quiso reeditar en vida, o que siga enterrado en el cementerio Plain Palais de Ginebra. Cuando caminaban juntos, es decir casi siempre que Borges caminaba, era él el que la llevaba del brazo. Y entonces era visible que el gesto de Borges, antes que el de un ciego, era el gesto de un compadrito: el gesto firme y orgulloso del hombre que …

La mecánica de los premios literarios

¿[P]ueden estos premios provenir de concursos legítimos? Claro que no. Si bien los manuscritos son enviados con seudónimo y se supone que deberían ser todos leídos por el jurado, y que gana el mejor, esto no es cierto. Para empezar, es imposible que un jurado se lea los 500 manuscritos que se presentan, y se supone que hay un jurado ‘negro’ que hace cribas iniciales. Pero es obvio que la dirección editorial de la empresa señala, elige, investiga qué buenos escritores están a punto de terminar una novela, habla con los agentes literarios (que tienen un enorme poder) y con los autores, y claro, los invita a presentarse al premio. De hecho, a los escritores consagrados les ofrecen el premio. Porque casi ningún autor de renombre, que sabe cuánto venden sus libros, va a correr el riesgo de presentarse a un premio y perder. ¿Para qué someterse a eso? Y es que el tamaño de los egos es un asunto complicado en el mundo de la literatura. Los miembros de los jurados sí leen a …