All posts filed under: Columna de opinión

Por nuestros compañeros animales

Hace poco se me perdió un gato. Ocurrió poco después de una mudanza. Como nunca me había pasado antes, revisé páginas y videos de internet sobre las cosas que podían hacerse para localizar al animal. Por desgracia, mencionaban recursos que están plenamente disponibles en otros países, pero que aquí son inexistentes o de funcionamiento limitado. Varias de estas páginas indicaban localizar al animal si tenía implantado un microchip. Que yo sepa, los microchips con la información del dueño o con geo localizador no es algo que esté disponible todavía en El Salvador. Si lo está, supongo que cuesta una pequeña fortuna. No, mi gato no tiene microchip. Tampoco collar. La siguiente indicación era buscar en todos los refugios de animales de la zona. En los alrededores de donde vivo, no existe ninguno. Sé que hay algunos pocos proyectos privados que rescatan animales abandonados en el país, pero que no dan abasto para atender a satisfacción esta problemática. En todo caso, ninguno se encuentra cerca de mi vivienda.

Salto al vacío

Mientras más leo y aprendo sobre el bitcoin, más crece mi preocupación. Las innumerables preguntas que nos hacemos la mayoría de personas topan contra el mismo muro de silencio: no se sabe a ciencia cierta cómo pretende el gobierno implementar su uso. Es posible que debamos esperar hasta septiembre para saberlo. Mientras tanto, la preocupación general está justificada. Sin estudios técnicos conocidos de por medio, sin una reglamentación a la ley y sin explicaciones exhaustivas a la población, el común de la ciudadanía se debate entre lo que dicen los entusiastas tecnológicos que lo aceptan como una buena noticia y quienes, viendo esto desde un punto de vista más objetivo y práctico, advierten sobre todo tipo de riesgos y escenarios catastróficos para las macro y micro finanzas del país.

La educación que nos falta

Hay frases que de tanto ser escuchadas y dichas, van perdiendo la profundidad de sus verdades. Su significado se diluye en la repetición, se aceptan en automático y no profundizamos en la sabiduría que encierran. “Quien no conoce la historia está condenado a repetirla” es una de ellas. Es una frase cuya verdad está siendo demostrada en diversos lugares del mundo, incluido nuestro país, donde parece que la realidad está dando un giro de retroceso hacia situaciones que ya se creían superadas. Una reacción inmediata puede ser la de rendirse ante la fuerza de los eventos, pensar que toda lucha o esfuerzo por mejorar nuestras sociedades es inútil y vivirlo todo con resignación. Pero es necesario reflexionar e ir más allá de la apariencia de los eventos, para comprender el origen de lo que ocurre hoy en día, porque el manejo de los temas históricos en nuestro país se ha caracterizado por la desmemoria, el silencio y la manipulación tendenciosa de la verdad.