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North Polar Bear’s leg got broken

 

Si en los supermercados ya hay árboles, adornos y dulces de Navidad a la venta en pleno octubre, bien podemos en el blog contar un cuento de Navidad. Los dibujos que ilustran esta entrada acompañaron una carta-cuento que J.R.R. Tolkien envió a sus hijos para una Navidad con un cuento. Él solía para dicha ocasión enviarles una carta haciéndose pasar por Father Christmas (o Padre Navidad, equivalente a Santa Claus o San Nicolás). El cuento en cuestión narra cómo el oso del Polo Norte se rompió una pierna tratando de recuperar el gorro del Padre Navidad, que se había quedado atascado en la punta del Polo (imaginada como se ve en la segunda ilustración, como un asta de bandera), y al subir el oso se rompe sobre la casita del Padre Navidad causando destrozos sobre los regalos de todos los niños.

Los cuentos que durante muchos años Tolkien le escribió a sus hijos fueron recopilados y publicados en forma de libro en 1976, bajo el título The Father Christmas Letters.

La carta completa en: Letters of Note: North Polar Bear’s leg got broken.

Hay Festival Blog

Una lectura que les recomiendo es la del blog que hizo el escritor peruano Iván Thays sobre el Hay Festival Xalapa, realizado del 6 al 9 de octubre de este año.

Tiene varias entradas (y fotos) interesantes. Las que más me llamaron la atención fueron la discusión entre Ricardo Piglia y Rodrigo Rey Rosa llamada «Especulaciones en torno al cuento» y un resumen de lo que debe haber sido una discusión muy rica sobre la Gran Novela Americana.

En la foto, Mario Bellatin, uno de los escritores participantes en el evento.

«La poesía es algo parecido a un sueño en la vigilia»: Tomas Tranströmer

P. El sueño (de dormir) y los sueños (de soñar) son constantes en su obra. No ha tenido miedo a ver en el despertar una resurrección. ¿Es el poeta el que mejor puede convertir el sueño o los sueños en lenguaje?

R. Un poema no es otra cosa que un sueño que yo realizo en la vigilia. El sueño y el poema vienen de la misma persona. Tienen algunas leyes compartidas. Tengo una relación de mucho amor con el sueño. Me voy a la cama como si fuese a una fiesta. El despertar es casi siempre una desilusión.

P. A un poeta tan cercano a la música, que también es músico, atento a la escultura, a la pintura, le pregunto: ¿corresponde a la poesía ser el arte que contiene todas las demás artes?

R. Si la poesía contiene todas las otras artes, eso no lo sé. Pienso a menudo en imágenes, y la música es una parte importante de mi vida. Esto se expresa, naturalmente, en mi escritura de poemas.

P. Convierto en pregunta una afirmación suya. No le pido más que un monosílabo. ¿Todo canta?

R. Le respondo con tres sílabas españolas: ¡a veces!

Entrevista completa a Tranströmer aquí.

Poniatowska: La Princesa Roja

Hasta no verte, Jesús mío se publicó en 1969 y resultó ganadora del Premio Mazatlán de Literatura. Dos años después, en 1971, se publicó finalmente La noche de Tlatelolco: «Fue una locura cuando lo publicamos», dice Neus Espresate, editora de Ediciones Era. «Siglo XXI no se lo había querido publicar. Nosotros nos sentíamos amenazados de algún modo, pero nos arriesgamos. Se le hizo mala publicidad, se decía que recogían los ejemplares de las librerías. Díaz Ordaz y Echeverría mandaron a seguir a Elena, la espiaban afuera de su casa, la seguían en coches. Pero fue todo un éxito». Ese mismo año le otorgaron el Premio Xavier Villaurrutia, el premio de escritores para escritores. Poniatowska lo rechazó públicamente y le preguntó a Luis Echeverría Álvarez, entonces presidente de México: «¿Quién va a premiar a los muertos?». Entonces, la prensa le puso el mote de Princesa Roja.


Gatopardo – Reportaje: – Poniatowska: La Princesa Roja
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Carátula #44

El último número de la revista Carátula está dedicado enteramente a El Salvador, con diversos materiales de narrativa, poesía y crítica. Edición editada por Carlos Cañas Dinarte.

¿El fin de los escritores?

Es indiscutible que los libros electrónicos han llegado para quedarse. Los cambios culturales que eso supone a nivel global son por el momento impredecibles.

Hay todavía mucha resistencia al cambio. Pareciera que hubiesen dos bandos al respecto: los que temen ver desaparecer para siempre al libro de papel y los que quisieran verlo extinto de una vez.

Una de las mayores preocupaciones es la del acceso a la lectura que deberán tener las personas del futuro. Leer libros electrónicos supone la posesión de un aparato que permita acceder a los textos. Mientras no se logre la producción de dichos aparatos a nivel masivo, la lectura correrá el peligro de convertirse en un asunto elitista al cual sólo podrán acceder quienes tengan el poder económico para ello.

Entran en este juego no solamente las empresas diseñadoras y fabricantes de dichos aparatos sino también las empresas editoriales. Algunas, como las de lengua castellana, están todavía bastante reacias a abrir sus catálogos para convertirlos al medio digital. Menos se sabe de los países africanos o asiáticos. Quizás y tan sólo la fuerza de los eventos logre convencer a las editoriales de que el nuevo camino es el libro digital y de que la transformación es inevitable.

Parte de la resistencia de las editoriales tiene que ver con la reducción de las tasas de ganancia. El libro digital requiere de menos costos de producción y por lo tanto, rinde ingresos menores.

Para los que todavía no creen cierta la preeminencia del libro digital, basta recordar las múltiples noticias de cierres de librerías a lo ancho de todo el planeta, muchas con larga trayectoria y presencia, entre ellas la cadena Borders de los Estados Unidos. Leer más

«Bajo palabra»: Erick Aguirre entrevista a Sergio Ramírez

La libertad según Jonathan Franzen

Como ‘Las correcciones’, ‘Libertad’ es un examen de un momento -mejor: de unzeitgeist– a través de una familia. Para Franzen, se trata de su novela más autobiográficaprecisamente porque es la más puramente inventada. «Las cosas más duras o más interesantes de la vida de una persona no deberían contarse directamente en la ficción», me dijo al respecto. «Son demasiado vergonzantes, o contarlas causaría demasiado dolor a personas que aún viven. Una de las razones por las que fue fácil terminar Las correcciones es que mis padres estaban muertos, así que no era necesario inventar tanto. En Libertad, la cosa fue distinta. Quería, en parte, contar lo que sabía, pero no quería hablar de un matrimonio que ocurrió en 1944. ¿A quién le importa 1944? Dejad que los muertos entierren a los muertos, ¿no? Así que traté de imaginar cómo serían mis padres si tuvieran mi edad. Al ponerme en esa tarea -la de contar un matrimonio que no es el mío-, pude contar mi matrimonio disfrazado. En ausencia de la invención, la autobiografía más profunda no es posible. Y, sin embargo, no sé por qué, la gente necesita pensar en la ficción como autobiografía disfrazada. Tal vez todo venga de un prejuicio muy protestante: que la ficción es mentira. Para esa gente es tranquilizador pensar que una novela no es mentira, sino que el autor ha cambiado los nombres y los detalles, pero manteniendo la verdad de lo que le ha pasado. ¿Por qué leer mentiras? Mejor leo algo que me enseñe, piensan ellos, algo que me permita mejorarme».

25 Insights on Becoming a Better Writer

 

In private correspondence the great mystery writer Raymond Chandler once confessed that even if he didn’t write anything, he made sure he sat down at his desk every single day and concentrated. I understand the purpose behind his doing this. This is the way Chandler gave himself the physical stamina a professional writer needs, quietly strengthening his willpower. This sort of daily training was indispensable to him.

Haruki Murakami.
(Leer todo el artículo con consejos de varios escritores más aquí).

«Miniatura asombrosa», Jorge Galán

Alguien puso unas semillas en mi mano:
treinta árboles mañana,
un bosque cincuenta años más tarde;
aves encontrarán el sur en esos árboles
y lobos encontrarán cobijo
y las hormigas crecerán como un cuerpo
entre las raíces ciegas y soñolientas
y alguna vez una casa y otra casa
construirán esas maderas
y el invierno bajará en sedimentos
y el otoño con su total hastío
pondrá sus pies pesados
sobre los troncos gruesos y no los vencerá.
Nada hará que se quiebren.
Y dentro de cien años cien hombres
serán hombres felices amando a sus mujeres
bajo esos techos amplios,
un perfume de bosque flotará todavía
en los hijos que lleguen,
el mundo será el mundo y la noche la noche
las lechuzas de entonces tendrán ojos más grandes
y comerán gorriones lo mismo que alacranes
y el ratón será mínimo como un insecto extraño,
su pálida pelambre lo volverá invisible
de noviembre a febrero, y no tendrá enemigo:
ni el águila ni el hombre, si acaso, la serpiente.
Treinta árboles mañana,
flores malvas y rojas creciendo en ese bosque…
Ayer, unas semillas que alguien puso en mi mano
y que yo lancé al cielo.

Los Noveles #48

Los Noveles #48, con la participación de Fernanda García Lao (Argentina), José Manuel Barrios (Uruguay), Wilmer Urrelo Zárate (Bolivia), Valerie Mejer (México), José Ovejero (España), Mayra Oyuela (Honduras), Juan Carlos Márquez (España), Ruth Miguel Franco (España), Michel Encinosa Fú (Cuba) y Margarita García Robayo (Colombia). Además, una terapia musical al poeta Camilo de Ory.

Marguerite Duras entrevistada por Bernard Pivot