Year: 2011

Némirovsky inagotable

«Cuando nos lanzamos a publicar Suite francesa, era una autora completamente olvidada», reconoce Olivier Rubinstein, su redescubridor, y responsable actual de la editorial Denoël, en su amplio despacho de la sede parisiense, que se asoma a un patio interior lleno de árboles florecidos. «Había sido una escritora precoz, una especie de Françoise Sagan de su época, que publicó su primer libro en una revista literaria en 1926, con 23 años, y conquistó la celebridad absoluta a los 29 años con su novela David Golder». Cierto que dos de sus libros más célebres, este último y El baile, editados por Grasset, todavía se vendían, pero los derechos de autor que recibían las hijas de la autora eran de unos pocos cientos de euros. Rubinstein conocía a Némirovsky y leyó el texto con interés, pero sin la menor sospecha de que tenía en sus manos uno de los mayores éxitos editoriales de Denoël. Suite francesa fue un superventas total, no solo en Francia, o en España, donde conquistó el Premio de los Libreros de Madrid, y tuvo …

My Dark Places, James Ellroy

Hay que tener mucho hígado no sólo para leer este libro sino también para haberlo escrito. James Ellroy ha contado en My Dark Places (traducido al español como Mis rincones oscuros), la historia del asesinato y posible violación de su propia madre, hecho que ocurrió cuando Ellroy tenía apenas 10 años, pero asunto con el que se obsesionó por el resto de su vida. Lo que se lee en el libro es un frío recuento no solamente del crimen en sí, sino de la posterior vida del niño sin su madre y cómo trató de comprender y convivir con este trauma (cosa que de hecho jamás ha podido lograr). En el momento en que el crimen ocurre, Ellroy está justamente viviendo su complejo de Edipo y el complejo truncado lo lleva a una obsesión enfermiza por encontrar en otros crímenes la violencia y el sexo que el niño imagina han acontecido en el asesinato de su madre. Por lo demás, el autor confiesa con extrema sinceridad que en aquella etapa de su vida, él odia …

Los infelices

Algunos meses antes de la muerte de la actriz francesa Maria Schneider, fallecida en febrero de este año, pude ver por televisión una entrevista que ella concedía en Cannes. En aquella mujer envejecida, descuidada físicamente y amargada de carácter apenas podía reconocerse a la sensual chiquilla de El último tango en Paris, la famosa película que interpretó junto a Marlon Brando, bajo la dirección de Bernardo Bertolucci. Lo que en aquel momento parecía una buena oportunidad para su carrera terminó convirtiéndose en su cruz. A pesar de 52 títulos más en su haber, entre películas y programas de televisión, Schneider sería prácticamente sólo recordada por la película de Bertolucci, y dentro de la misma, por una escena que a ella le arrancó lágrimas de rabia. Aquello opacaría su carrera para siempre. Todas sus actuaciones significarían siempre el esfuerzo de demostrar que era una actriz seria, algo que nunca logró. En la entrevista en cuestión mencionaba que El último tango en Paris la hizo profundamente infeliz durante toda su vida. Su mención de la infelicidad me …

John Kennedy Toole: La vida es una perra necia

El autor no pudo lidiar con el rechazo de la que consideraba su obra maestra ni con los reveses de la vida, que se ponía cada vez más necia y perra, complicando cada vez más las cosas. De ahí todo fue cuesta abajo: Kennedy Toole comenzó a desmoronarse, estaba deprimido y se sentía un fracasado; por si fuera poco, las cosas no iban bien en casa. El 20 de marzo, tras una fuerte discusión con su madre desapareció; sólo se sabe que se dirigió a la costa oeste y a Georgia, donde visitó la tumba de la escritora Flannery O’Connor. Su cuerpo fue encontrado seis días después a las afueras de Biloxi, Mississippi. Ken dejó una nota para su madre, quien la destruyó de inmediato e hizo comentarios confusos sobre su contenido; jamás volvió a tocar el tema. Su muerte pasó desapercibida, uno de tantos pobres diablos que se quitan la vida a diario porque no le encuentran sentido; sería hasta 1980 que el mundo conocería a Ignatius Reilly y pondría a su autor en …

‘I Work Against Ego’: The Art of Hedda Sterne

Born in Romania in 1910, Sterne fled German-occupied Bucharest and eventually settled in New York, where she became one of the few women in a circle of Abstract Expressionist painters that included Jackson Pollock, Willem de Kooning, Mark Rothko, and Franz Kline. But Sterne thought of herself as an anti-Abstract Expressionist, someone with no use for the cult of personality and personal gesture. Rarely did she paint a pure abstraction. In the 1960s she drew lettuce heads as crazy mazes, as if she were a worm inside, investigating. She pointed out that even her webby white-on-white drawings—made in the 1990s, when she was practically blind—represented the “floaters and flashers” across her field of vision. Although major museums acquired her work, and despite having one of the longest exhibition histories of any living artist (seventy years), she is hardly well known. Here is a selection of her work. ‘I Work Against Ego’: The Art of Hedda Sterne by Sarah Boxer | NYRBlog | The New York Review of Books.

Había una vez un pájaro: Clarice Lispector

Eso se hizo evidente en 1967 cuando aceptó hacer una columna semanal, cada sábado, en el Jornal do Brasil. Sus amigos, su editor, todos le dijeron lo que tenía que hacer: “Sea usted misma”. Ella, que se había pasado la vida preguntándose “si yo fuera yo, qué haría”, pidió a sus lectores: “Avísenme si empiezo a convertirme en demasiado yo misma”. Les dijo también: “Hoy sólo quería escribir, y serían dos o tres líneas, sobre cuando un dolor físico pasa. De cómo el cuerpo agradecido, todavía jadeando, ve hasta qué punto el alma es también el cuerpo”. Y también: “Me siento tan cerca de quien me lee”. La leían los taxistas y los filósofos, los juerguistas que miraban hacia su ventana a ver si había luz, cuando pasaban por su calle, y las vecinas que le dejaban de regalo ollas de moqueca de pulpo recién hecha. Escribió durante seis años esa columna, cada sábado. Dijo en una de ellas: “Quiero que los otros comprendan lo que jamás entenderé”. Les enseñó a los brasileños que se …

Edmundo Paz Soldán – Norte

De la contratapa: Los personajes de Norte permanecen extraviados en el cruce de mundos y fronteras que caracteriza a nuestra época. La novela comienza en 1984 en el norte de México con Jesús, un adolescente obsesionado por su hermana que, con los años, se irá convirtiendo en el Railroad Killer, un psicópata en la lista de los más buscados del FBI. Luego pasamos a la California de 1930, en la que Martín Ramírez, un inmigrante indocumentado, está a punto de ser enviado a un psiquiátrico en el que se convertirá en uno de los grandes pintores autodidactas del siglo XX. La narración salta entonces a Texas en la primera década de este siglo, y se enfoca en Michelle, una joven que debe lidiar con su vocación de dibujante y guionista de comics, y con una tortuosa relación con uno de sus profesores. Tres destinos separados por el tiempo y el espacio pero interconectados por la violencia, el desarraigo, la creación y la locura. Una mirada ambiciosa y compleja a la forma en que Estados Unidos está …

Borges

  ¿Estaba enamorado Borges de María Kodama? El testamento y las decisiones que ha tomado Kodama desde 1986 sobre su obra han despertado polémicas y desatado injurias como si ella se hubiese aprovechado de su vínculo con Borges para actuar en provecho exclusivamente propio. Pero lo cierto es que en los últimos 15 años de vida de Borges nadie lo atendió y cuidó como Kodama, y nadie tuvo posibilidad de escuchar sus deseos como ella. Poco importa hoy entonces que a alguien la parezca mal o bien que la obra de Borges pase mediante un contrato de dos millones de euros de Emecé a Random House, que se reediten libros que Borges no quiso reeditar en vida, o que siga enterrado en el cementerio Plain Palais de Ginebra. Cuando caminaban juntos, es decir casi siempre que Borges caminaba, era él el que la llevaba del brazo. Y entonces era visible que el gesto de Borges, antes que el de un ciego, era el gesto de un compadrito: el gesto firme y orgulloso del hombre que …

El criminalista del país de las últimas cosas

En la categoría de Periodismo Digital, el premio [Ortega y Gasset 2011 de periodismo convocado por el diario El País, en su vigésimo octava edición] ha recaído en Carlos Martínez D´Abuisson, por su blog El criminalista del país de las últimas cosas, publicado en el diario El Faro de El Salvador. El Jurado ha valorado el escalofriante relato de un país desgarrado por la violencia. El autor, con la capacidad de un cirujano, ha diseccionado el dolor de familiares, testigos y víctimas de secuestros, violaciones y homicidios. Elfaro.net | El criminalista del país de las últimas cosas.

Ilustrado, Miguel Syjuco

Él era un escritor filipino que apareció flotando en el río Hudson de Nueva York. Se llamaba Crispin Salvador y estaba escribiendo “su gran novela” en el momento de su muerte. Miguel Syjuco, su amigo, también escritor y filipino, acude para hacerse cargo de los asuntos del difunto, sobre todo de los asuntos literarios. Pero Syjuco no logra encontrar el original de la novela en la que trabajaba su mentor. A medida que trata de reconstruir los hechos y los últimos días de Salvador, decide escribir su biografía y así nos vemos metidos en el viaje de retorno de Syjuco a las Filipinas con el ánimo de encontrar información que pueda complementar y darle pistas sobre el fallecido. De esta manera, el escritor Miguel Syjuco nos mete en su novela Ilustrado en una especie de juego de muñecas rusas que vamos abriendo página a página. ¿Novela de auto-ficción? ¿Juego auto-referencial? No tengo la suficiente información sobre la vida real del autor Syjuco verdadero como para opinar, pero para ser franca, no me parece importante hacer la …

Revistas en línea

¿Necesitan revistas para leer el fin de semana? Revista Luvina 62: con textos de Jorge Volpi, Bárbara Jacobs, Ana María Shua, Cecilia Eudave y un fragmento de la novela House of Leaves (Casa de hojas) de Mark Z. Danielewski, traducido al español por Alberto Chimal. Carátula No. 41: este número trae en exclusiva un avance de la nueva novela de Sergio Ramírez, La fugitiva. También incluye poemas de Jorge Galán, entre otros variados materiales de interés. La Tempestad No. 76: explórenla y descúbranla…