“Los ocasos”, Eduardo Halfon

Leibele, balbuceó, buscando mi mano en el aire. Así le decía ella a mi abuelo, Leibele, que es León, en yiddish. Me agaché y le di un beso y la abracé y mi abuela entonces se quedó con mi mano entre las suyas, sujetándola fuerte, aferrándose a ella como si fuera una boya en el mar, se me ocurrió entonces, mientras sentía un leve mareo y veía cómo la bolsa de hielos estaba a punto de deslizarse a la alfombra.

Letras Libres – “Los ocasos”, Eduardo Halfon.