“Do Not Go Gentle Into That Good Night”, Dylan Thomas (leído por Anthony Hopkins)

Este día mi padre cumple diez años de haber muerto. Todavía recuerdo con claridad la madrugada en que apresurada y aturdida, preparaba el viaje para venir desde Managua a San Salvador para el entierro, en medio de los dos terremotos del 2001 (me tocó estar para el segundo acá y vivir todas las réplicas, más un terremoto familiar que no voy a detallar, pero que trastocó mi vida, dolorosamente, para siempre).

Sólo yo y una gata y un montón de papeles viejos sobrevivimos a tanto descalabro. Pero aquí estamos. Nos salvó la literatura, como siempre.

Recuerdo hoy a ese hombre tan poco comprendido que fue mi padre. Lo recuerdo con poesía ajena, con “Do Not Go Gentle Into That Good Night” de Dylan Thomas, recitado por Anthony Hopkins. Debajo del video está el texto original del poema. Si encuentran una traducción en español, favor compártanla. Yo busqué, pero no encontré ninguna que me satisfaciera.

Do not go gentle into that good night,
Old age should burn and rave at close of day;
Rage, rage against the dying of the light.

Though wise men at their end know dark is right,
Because their words had forked no lightning they
Do not go gentle into that good night.

Good men, the last wave by, crying how bright
Their frail deeds might have danced in a green bay,
Rage, rage against the dying of the light.

Wild men who caught and sang the sun in flight,
And learn, too late, they grieved it on its way,
Do not go gentle into that good night.

Grave men, near death, who see with blinding sight
Blind eyes could blaze like meteors and be gay,
Rage, rage against the dying of the light.

And you, my father, there on the sad height,
Curse, bless, me now with your fierce tears, I pray.
Do not go gentle into that good night.
Rage, rage against the dying of the light.