All posts tagged: Alejandra Pizarnik

Book covers of different literary diaries.

Tribulaciones compartidas

La reciente publicación del libro Lo que fue presente (Diarios 1985-2006), del escritor colombiano Héctor Abad Faciolince, me dejó pensando en lo que me parece es un tipo de género literario que iremos viendo cada vez con menor frecuencia: los diarios personales. He sido lectora de diarios de escritores desde hace años, porque busco en ellos la tribulación compartida de un oficio ingrato y poco estimado. Conocer algo de la vida o la manera de pensar y reaccionar del escritor en su entorno cotidiano, puede dar elementos para comprender o valorar aún más su obra. Muchos escritores han ocupado sus diarios como semillero de ideas para sus textos, como ocurrió con los Carnets de Albert Camus o El oficio de vivir de Cesare Pavese. Los múltiples volúmenes de diarios de Anaïs Nin, permiten conocer facetas de otros artistas o escritores con los que Nin pudo relacionarse, así como las reflexiones sobre el arte y la literatura de una mujer que siempre estuvo a la vanguardia de su tiempo. Los cuadernos de Lanzarote de José Saramago, …

Muñecas y barbitúricos

Noche del 25 de septiembre de 1972. En el 980 de la Calle Montevideo de Buenos Aires, departamento C del séptimo piso, 50 pastillas de Seconal sódico son ingeridas por una mujer de 36 años que teme a la locura y a la vejez, que está deprimida y también desencantada de la poesía. Su familia siempre estuvo consciente de que algo pasaba con Buma o Blímele, diminutivo cariñoso en yiddish con el que llamaban a Flora Alejandra Pozharnik, quien a los 19 años se haría llamar Alejandra Pizarnik. Se consideraba a sí misma fea e inadaptada. Era tartamuda, asmática, muy tímida, tenía acné, era bajita y también un poco gorda. La obsesión con su sobrepeso la hizo consumir anfetaminas, que eran fáciles de conseguir en cualquier farmacia. Las anfetaminas también la acompañarían durante sus años en la Facultad de Filosofía y Letras de la Universidad de Buenos Aires. Intenta estudiar letras, pero lo abandonará para estudiar pintura. Lee todo lo que cae en sus manos, se fascina por el surrealismo y acude al psicoanálisis para …