All posts filed under: Escritores

Los escritores, sus vidas, entrevistas, sus opiniones

Una encuesta sobre el simbolismo de The Paris Review

En 1963, un estudiante de secundaria de San Diego (California), llamado Bruce McAllister, envió una encuesta mimeografiada de cuatro preguntas a 150 escritores literarios, comerciales y de ciencia ficción. Entre las preguntas que les hacía estaban: ¿Conscientemente planta símbolos en sus textos? ¿Quién notaba los símbolos apareciendo desde el subconsciente y quién los miraba salir del texto, sin restricciones, creados más bien en la mente de los lectores? Cuando esto pasaba, ¿le importaba a los escritores? The Paris Review retoma aquella encuesta y reproduce algunas de las respuestas de autores como Jack Kerouc, Ayn Rand, Norman Mailer, Saul Bellow y Ray Bradbury (en inglés).

Unpacking my library

Seis escritores hablan de sus hábitos de compra, almacenamiento, mudanza, empaque y desempaque de libros (me consuela saber, por ejemplo, que Junot Díaz tiene un margen de unos 100 libros que ha comprado pero que no ha leído porque yo voy por el mismo camino… / en inglés).

El extraño caso de Benjamin Black

Banville ha ganado el premio Booker. Es editor del suplemento literario del Irish Times (además de un crítico feroz). Suele publicar en The New York Times. Ha escrito teatro, guiones y ahora está involucrado también en una serie que emitirá la BBC sobre los libros de Black. Y, no hay que pasarlo por alto, es irlandés. «No resulta sencillo ser un novelista irlandés. Irlanda es una isla pequeña con un número desmesurado de novelistas de gran talla, con gentes fascinadas por sus escritores, por contar historias, por el proceso de escribir, por las propias palabras. Es duro ser escritor en el país de un Joyce, que lo metió todo en los libros, y de Beckett, que lo sacó todo». El extraño caso de Benjamin Black · ELPAÍS.com.

Poniatowska: La Princesa Roja

Hasta no verte, Jesús mío se publicó en 1969 y resultó ganadora del Premio Mazatlán de Literatura. Dos años después, en 1971, se publicó finalmente La noche de Tlatelolco: «Fue una locura cuando lo publicamos», dice Neus Espresate, editora de Ediciones Era. «Siglo XXI no se lo había querido publicar. Nosotros nos sentíamos amenazados de algún modo, pero nos arriesgamos. Se le hizo mala publicidad, se decía que recogían los ejemplares de las librerías. Díaz Ordaz y Echeverría mandaron a seguir a Elena, la espiaban afuera de su casa, la seguían en coches. Pero fue todo un éxito». Ese mismo año le otorgaron el Premio Xavier Villaurrutia, el premio de escritores para escritores. Poniatowska lo rechazó públicamente y le preguntó a Luis Echeverría Álvarez, entonces presidente de México: «¿Quién va a premiar a los muertos?». Entonces, la prensa le puso el mote de Princesa Roja. Gatopardo – Reportaje: – Poniatowska: La Princesa Roja.

La libertad según Jonathan Franzen

Como ‘Las correcciones’, ‘Libertad’ es un examen de un momento -mejor: de unzeitgeist– a través de una familia. Para Franzen, se trata de su novela más autobiográficaprecisamente porque es la más puramente inventada. «Las cosas más duras o más interesantes de la vida de una persona no deberían contarse directamente en la ficción», me dijo al respecto. «Son demasiado vergonzantes, o contarlas causaría demasiado dolor a personas que aún viven. Una de las razones por las que fue fácil terminar Las correcciones es que mis padres estaban muertos, así que no era necesario inventar tanto. En Libertad, la cosa fue distinta. Quería, en parte, contar lo que sabía, pero no quería hablar de un matrimonio que ocurrió en 1944. ¿A quién le importa 1944? Dejad que los muertos entierren a los muertos, ¿no? Así que traté de imaginar cómo serían mis padres si tuvieran mi edad. Al ponerme en esa tarea -la de contar un matrimonio que no es el mío-, pude contar mi matrimonio disfrazado. En ausencia de la invención, la autobiografía más profunda no es posible. Y, sin …

Literary Pets

¿Jack London tenía un lobo? ¿Gustav Flaubert tenía un loro? ¿Tennessee Williams una iguana? ¿Lord Byron un oso? Entérese leyendo este extenso artículo sobre animales y su presencia tanto en la vida de los escritores como en algunos libros. En la foto, Leonard Woolf y Pinka, en 1931. Literary Pets – 50 Watts.

El escritor aislado

Creo que la mayoría de los escritores tendemos a sentirnos aislados y además deseamos estarlo, sobre todo a partir de cierta edad. Quizá no sea así al principio -y para los que empiezan jóvenes-. En años tempranos se produce la ilusión de pertenecer a un nuevo grupo o generación, supuestamente renovadores. A menudo se desprecia a los autores que nos precedieron justo antes, principalmente a los del propio país o a los de la propia lengua. Se los juzga equivocados, desfasados, antiguos, no se tiene ninguna conmiseración por ellos y hay prisa por jubilarlos. De manera a veces injusta, se les niega toda valía y se los considera un tropiezo en la historia de la literatura, destinado a pasar pronto al olvido. Esos jóvenes saltan por encima de sus padres literarios y con frecuencia «recuperan» a sus abuelos, a los que ya ven débiles, poco amenazantes y en retirada. Pero esta sensación de compañía y combate, de formar parte de un grupo «innovador», no dura mucho. En el momento en que un escritor deja de …

El rey llega al desierto

De perfil fue un libro bajo presión porque no tenía chamba y tampoco tenía muchas ganas de tenerla, y era de esos que hacen como que están siempre buscando y mi pretexto para no hacerlo era que estaba yo escribiendo. Se está haciendo tarde tenía sólo una paginita y corrió la suerte de que terminé en el bote y ahí la escribí, en las bolsas de papel de las tortas de la cárcel. Esa novela me salvó la vida, mano: huir de Lecumberri e instalarme entre los manglares y las puestas de sol y toda la cosa. Fue providencial para mí, porque también está cargada de toda la intensidad de lo espantoso de la cárcel. A principios de los setenta, al salir de la cárcel, me metí de nuevo al cine. Me fui a España con García Márquez para adaptar Bajo el volcán de Lowry, que iba a dirigir Paul Leduc. Hice un guión para Se está haciendo tarde, y logramos vencer a la censura, la autorizaron, y justo cuando íbamos a empezar a filmar, pararon todo. Era 1976, fin de …

Weird Writing Habits of Famous Authors

A Truman Capote le encantaba escribir acostado tomando primero café y luego sherry; de John Cheever dicen que le gustaba escribir en calzoncillos aunque no menciona nada de eso en sus diarios; Vladimir Nabokov le gustaba escribir en pequeñas fichas. Aquí una selección de algunos escritores y sus hábitos o excentricidades a la hora de escribir. Flavorwire » Weird Writing Habits of Famous Authors.