La percepción del tiempo: Benjamin Button no viaja a la semilla

The Curious Case of Benjamin Button (David Fincher, 2008) y el cuento de F. Scott Fitzgerald, incluido en Tales of the Jazz Age sobre el cual se basa libremente: Ninguna relación entre ambos, a excepción del hecho que el personaje se llama igual y que nace anciano y rejuvenece a medida que pasa el tiempo en las dos historias.

El cuento de Fitzgerald está contado de una manera diríase casi humorística, hasta que llega a su final, en que la sencillez de la redacción le confiere toda seriedad y dramatismo al caso:

He did not remember clearly whether the milk was warm or cool at his last feeding or how the days passed—there was only his crib and Nana’s familiar presence.  And then he remembered nothing.  When he was hungry he cried—that was all.  Through the noons and nights he breathed and over him there were soft mumblings and murmurings that he scarcely heard, and faintly differentiated smells, and light and darkness.

Then it was all dark, and his white crib and the dim faces that moved above him, and the warm sweet aroma of the milk, faded out altogether from his mind.

A varios les fue recordado el “Viaje a la semilla” de Alejo Carpentier. Releo el cuento y ahora me parece una película puesta en cámara acelerada para ser contada en reversa, pero que don Marcial no nació con el mismo problema de Button, sino que Carpentier nos jugó un truco.

Por ejemplo:

Marcial tuvo la sensación extraña de que los relojes de la casa daban las cinco, luego las cuatro y media, luego las cuatro, luego las tres y media… Era como la percepción remota de otras posibilidades.

Y también:

Los esposos fueron a la iglesia para recobrar su libertad. Se devolvieron presentes a parientes y amigos, y con revuelo de bronces y alardes de jaeces, cada cual tomó la calle de su morada. Marcial siguió visitando a María de las Mercedes por algún tiempo, hasta el día en que los anillos fueron llevados al taller del orfebre para ser desgrabados.

Hay más ejemplos. La particularidad del tiempo percibido de manera alterada no le acontece solamente al protagonista sino al conjunto de los personajes y objetos. O por lo menos da la impresión que así es en algunos momentos. Además, hay tiempos que corren más aprisa que otros. Los momentos finales, de la niñez, digamos, transcurren más despacio y ahí parecería que el único que marcha hacia atrás es Marcial.

En Benjamin Button, el “destiempo” le acontece solamente a Button, mientras que en “Viaje a la semilla”, personajes y objetos se ven afectados grupalmente.

El final de Marcial es diferente al de Button. Mientras la película y el cuento nos inducen a creer que Button muere cuando es un bebé, en su forma física, Marcial parece llegar más allá y, en efecto, parece regresar hasta el útero materno y traspasar la puerta del parto, pero al revés:

Era un ser totalmente sensible y táctil. El universo le entraba por todos los poros. Entonces cerró los ojos que sólo divisaban gigantes nebulosos y penetró en un cuerpo caliente, húmedo, lleno de tinieblas, que moría. El cuerpo, al sentirlo arrebozado con su propia sustancia, resbaló hacia la vida.

Pero ahora el tiempo corrió más pronto, adelgazando sus últimas horas. Los minutos sonaban a glissando naipes bajo el pulgar de un jugador.

Las aves volvieron al huevo en torbellino de plumas. Los peces cuajaron la hueva, dejando una nevada de escamas en el fondo del estanque. Las palmas doblaron las pencas, desapareciendo en la tierra como abanicos cerrados. Los tallos sorbían sus hojas y el suelo tiraba de todo lo que le perteneciera. El trueno retumbaba en los corredores. Crecían pelos en la gamuza de los guantes. Las mantas de lana se destejían, redondeando el vellón de carneros distantes. (…) Todo se metamorfoseaba, regresando a la condición primera. El barro, volvió al barro, dejando un yermo en lugar de la casa.

Todo vuelve a su estado original, incluso el cuento mismo que vuelve a ponernos en escena a los trabajadores que regresan para continuar con el trabajo de demolición de la casa, que es como comienza el cuento.

There is one comment

  1. Bitacoras.com

    Información Bitacoras.com…

    Valora en Bitacoras.com: The Curious Case of Benjamin Button (David Fincher, 2008) y el cuento de F. Scott Fitzgerald, incluido en Tales of the Jazz Age sobre el cual se basa libremente: Ninguna relación entre ambos, a excepción del hecho que el pers…..

    Like

Comments are closed.